PEKÍN 13 Dic. (EUROPA PRESS) -
Unas 5.000 personas entre militares y civiles participaron hoy en los actos celebrados en recuerdo de la Masacre de Nankín, el saqueo de esta ciudad china, entonces capital del país, perpetrado por las tropas invasoras japonesas en 1937.
Oficialmente, China asegura que unas 300.000 personas murieron asesinadas por los japoneses en las seis semanas posteriores a la toma de la ciudad, que se rindió el 13 de diciembre de 1937. Estos crímenes han sido motivo de una intensa polémica y aún hoy son un factor desestabilizador de las relaciones bilaterales.
Durante los actos celebrados hoy en la plaza de la ciudad en la que se encuentra un monumento de recuerdo de las víctimas de estos crímenes se pidió la paz eterna en el mundo. En la ceremonia participaron supervivientes de la masacre, estudiantes y ciudadanos japoneses, según informó la agencia de noticias Xinhua.
Por otra parte, una comisión japonesa comenzó hoy los trabajos para la limpieza de material bélico químico enterrado por el Ejército imperial japonés durante la Segunda Guerra Mundial a la región de Harbaling, en la provincia de Jilin, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores chino en un comunicado recogido por Xinhua.
Por el momento no se conoce ni la profundidad, ni la extensión de las excavaciones, ni la cantidad concreta de armas sepultadas. Sin embargo, el Gobierno de Pekín cree que la presencia de estas armas supone un peligro para la población local y el medio ambiente.
El trabajo de la misión japonesa será supervisado por las autoridades chinas, que proporcionarán la ayuda que sea necesaria para las labores de excavación, según el comunicado.
Esta misión de limpieza de armas se desarrolla en virtud de la Convención para la Prohibición de las Armas Químicas y del memorándum suscrito por Japón y China en 1999 que prevé la destrucción del armamento químico abandonado.
El Gobierno chino estima que Japón abandonó al menos dos millones de toneladas de armas químicas en unas 40 localización de quince de las provincias chinas tras la Segunda Guerra Mundial. La mayoría estarían ubicadas en las provincias de Heilongjiang, Jilin y Liaoning.