Cientos de refugiados se quedan sin hogar tras ser desalojados del campamento de Baobab en Italia

Refugiados en la calle después de que los echaran de un edificio en Roma
REUTERS / ALESSANDRO BIANCHI
Publicado 15/11/2018 7:32:36CET

ROMA, 15 Nov. (Reuters/EP) -

Cientos de migrantes y romaníes se han quedado sin hogar tras dos días de expulsiones en Italia, ya que su ministro del Interior, Matteo Salvini, dijera este miércoles que estaba restaurando el orden en el país.

Los voluntarios que dirigen el campamento de Baobab en Roma han señalado a la Policía que expulsó el martes a la fuerza a unos 150 refugiados e inmigrantes indocumentados y arrasó sus refugios improvisados, y la mayoría no tienen dónde dormir.

"Expulsar a la gran cantidad de inmigrantes ilegales que nos traen la guerra a Italia es mi deber", señaló este miércoles Salvini, que también es viceprimer ministro de Italia, a través de su cuenta en la red social Twitter.

"Los desalojos no solo están ocurriendo en Roma y no son solo en Baobab", afirmó en otro tweet, añadiendo que "un edificio municipal ocupado ilegalmente por 150 romaníes fue liberado" en la ciudad de Foggia, al sur del país, el miércoles por la mañana.

"Estamos recuperando la legalidad, la seguridad y el orden en toda Italia. De las palabras a las acciones", aseveró.

Salvini, jefe del partido ultraderechista Liga, ha estado rechazando a los barcos humanitarios que transportaban migrantes en el Mediterráneo y prometiendo evitar que Italia sea "el campo de refugiados de Europa".

Más de 600.000 migrantes han llegado a las costas italianas desde el norte de África desde 2014. Mucho antes de que la migración se convirtiera en una crisis política y humanitaria europea, Salvini también estaba apuntando a los 26.000 romaníes de Italia, pidiendo que sus campamentos fueran demolidos porque él dijo que eran focos de delincuencia.

Las autoridades de la ciudad de Roma retiraron a alrededor de 450 personas de un campamento oficial de romaníes en junio, semanas después de que Salvini dijera que deberían ser contados y, si eran extranjeros, expulsados.

MIEDO

Nazaro Amr Uddin, un refugiado afgano que aseguró que había estado viviendo en el campamento de Baobab durante tres meses y que tenía permiso para vivir en Italia hasta el año 2020, afirmó que la Policía le despertó el martes y le envió a un tribunal para confirmar su residencia.

Amr Uddin manifestó que la Policía le impidió volver al campamento por la tarde para recoger sus mantas y zapatos. "No sé a dónde iré esta noche", señaló a Reuters. "Tengo miedo de que alguien me robe la bolsa mientras duermo. Estoy muy cansado. La vida es muy dura aquí", ha aseverado.

Un portavoz del Ayuntamiento de Roma, Genaro Barbieri, recalcó que la autoridad había ofrecido alojamiento alternativo a todos los migrantes en Baobab la semana pasada.

"Algunas personas han rechazado las propuestas y otras abandonaron el área por su propia cuenta", ha indicado Amr Uddin.

Es la vigésimo segunda vez que la Policía evacua el campamento de voluntarios desde que se estableció en 2015, en el momento más crítico de la crisis migratoria en Europa.

Myriam El Meyer, una voluntaria de Baobab, dijo que era la primera vez que la Policía había cerrado completamente el lugar.

"Estamos esperando afuera para ver si pueden proporcionar algún alojamiento de emergencia para algunas de las personas que quedan, pero honestamente no tengo ni idea", ha afirmado. "Hemos estado en conversaciones con el consejo durante tres año y muy poco ha cambiado", ha añadido.