Líderes evangélicos dan su bendición a Donald Trump en la Casa Blanca - REUTERS / KEVIN LAMARQUE
WASHINGTON, 29 Dic. (Reuters/EP) -
La comunidad evangélica de Estados Unidos se enfrenta a un punto inminente de ruptura con el presidente del país, Donald Trump, a raíz de la polémica abierta hace dos semanas con la publicación de un editorial en el magacín 'Christianity Today' que repudiaba "el repulsivo e inmoral carácter del mandatario", un golpe sin precedentes desde este sector, que comprende a la base de seguidores más enfervorecidos del magnate, y uno de sus principales respaldos económicos.
El editorial es un símbolo de la crisis de identidad que está experimentando en estos momentos el evangelismo en Estados Unidos, ya inextricablemente asociado a la derecha del espectro político norteamericano. "Demasiado", en opinión del profesor de Teología Greg Carey, "y particularmente repelente para una generación de creyentes con amigos en la comunidad LGTBQ".
"Los evangélicos estadounidenses", añade por su parte el ex editor de Política del magacín 'Christian Post', Napp Nazworth, "están destruyendo su credibilidad día a día, cada vez que tienen que salir a la palestra para defender a este individuo".
Nazworth, que dimitió del 'Post' tras conocer que el medio iba a lanzar un ataque contra 'Christianity Today', asegura que muchos jóvenes evangélicos se oponen abiertamente a la restrictiva política migratoria de Trump. Son representantes de una brecha generacional respecto a los creyentes de más de 40 años, que mantienen su respaldo a Trump, y que "cada vez tienen menos autoridad moral para defenderle", opina.
De hecho, los evangélicos están en descenso. Entre 2006 y 2018 han pasado de comprender un 23 por ciento de la población a solo un 15 por ciento. Son, no obstante, un electorado potentísimo, votantes asiduos que acaban representando una cuarta parte del electorado registrado en Estados Unidos. Sin embargo, su media de edad es de 55 años, once más que el total de la población de raza blanca.
Para el profesor de Religión de la Universidad de Dartmouth, Randall Balmer, la aproximación que la iglesia evangélica está aplicando sobre cuestiones de actualidad, como el matrimonio homosexual o el aborto, es demasiado corta de miras. "A esta nueva generación, semejante punto de vista le provoca distanciamiento".
Trump rechazó el artículo de 'Christianity Today' como un "ataque de la extrema izquierda", y realizó una exhibición de fuerza al mostrar una carta firmada por 200 líderes evangélicos en las que le mostraban su respaldo y le aplaudían por "buscar consejo entre las filas de los cristianos creyentes en la Biblia y los patriotas americanos".
Sin embargo, otros teólogos y líderes religiosos han salido a defender al magacín al entender que Trump, como en otras tantas facetas, "ha colocado a la comunidad evangélica y cristiana del país en una encrucijada moral".
La autora cristiana Marlena Graves, que respalda al magacín, recuerda que "no hay partido político que siga al pie de la letra la doctrina de Jesús" y que "el Gobierno no es una correa de transmisión de la palabra de Dios". "Que se lo digan a los cristianos que lucharon contra el Nazismo", zanja.