Cadena perpetua por matar a un musulmán y colocar bombas junto a mezquitas en Reino Unido

Europa Press Internacional
Actualizado: martes, 17 diciembre 2013 21:52

LONDRES 25 Oct. (Reuters/EP) -

El joven ucraniano que asesinó a un anciano musulmán a los cinco días de llegar a Reino Unido, además de colocar bombas a las afueras de varias mezquitas por motivos racistas, ha sido condenado este viernes a cadena perpetua.

Pavlo Lapshyn, de 25 años, reconoció haber apuñalado a Mohamed Saleem, de 82 años, hasta tres veces en la espalda cuanto regresaba con su vestimenta tradicional musulmana de una mezquita. También admitió haber instalado artefactos explosivos cerca de las mezquitas de Walsall, Wolverhampton y Tipton, en el centro del país.

Pese a que resultó herido como consecuencia de las explosiones, la Policía ha asegurado que el joven tenía previsto realizar más atentados a tenor del material encontrado en el registro de la casa de Lapshyn.

En su ordenador encontraron también diversos elementos de extrema derecha, como el videojuego 'Limpieza Étnica', donde los jugadores tienen como objetivo asesinar a todos aquellos que no pertenezcan a la etnia caucásica. También imágenes del atentado en el maratón de Boston y teléfonos móviles adaptados para poder ser utilizados como detonadores.

En el interrogatorio Lapshyn aseguró a la Policía que el motivo del asesinato fue el racismo y afirmó que esperaba que estos ataques incrementasen la tensión en la zona multicultural del país, donde residen numerosos musulmanes. "Los musulmanes tienen que abandonar nuestra zona", subrayó.

En la sentencia del juez Nigel Sweeney ha afirmado que Lapshyn deberá permanecer un mínimo de 40 años en prisión para que se vuelva a considerar su liberación. "Estas opiniones, odios y motivos son aborrecibles para toda la gente de sentido común y no tienen lugar en nuestra sociedad multicultural y multirreligiosa", ha indicado.

El joven ucraniano se encontraba en Reino Unido después de ganar un concurso que premiaba con un puesto de trabajo. Descrito como "estrecho de miras" por sus compañeros, una vez en el país Lapshyn se sumergió en una campaña de odio. La investigación aseguró que el joven ya había investigado qué material debía comprar para poder fabricar explosivos antes de tener el permiso para viajar al país.

Los ataques a los británicos musulmanes y a las instituciones musulmanas han aumentado desde el asesinato del tamborilero Lee Rigby el pasado mes de mayo por un atentado terrorista con cuchillos, que dio lugar a manifestaciones de grupos de extrema derecha y anti islamistas. Una hora después del funeral, Lapshyn detonó una bomba con clavos en una mezquita de Walsall.

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