Archivo - Miembros de las fuerzas especiales del Ejército de Indonesia - Donal Husni/ZUMA Wire/dpa - Archivo
MADRID 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de Indonesia han informado este miércoles que los cuatro militares acusados de haber atacado con ácido al activista Andrie Yunus han sido condenados a penas de entre uno y tres años de prisión, y dos de ellos han sido además destituidos y deberán abandonar las fuerzas indonesias.
El tribunal de Yakarta, la capital del país, ha condenado a los cuatro miembros de la Agencia de Inteligencia Estratégica (BAIS) de las Fuerzas Armadas de Indonesia implicados en el ataque. Todos ellos han sido identificados como Edi Sudarko, sargento, el teniente primero Budhi Hariyanto Widhi, el capitán Nandala Dwi Prasetya y el teniente primero Sami Lakka.
"Se ha demostrado de forma legal y convincente su culpabilidad por cometer un delito conforme al cargo subsidiario, a saber, participar en una agresión que causó lesiones graves con premeditación", ha afirmado el juez a cargo del caso, el coronel Chk Fredy Ferdian, al leer el veredicto, según informaciones del diario indonesio 'Kompas'.
El tribunal ha condenado así a Sudarko a tres años de prisión. El tiempo de prisión ya cumplido se deduce íntegramente de la pena impuesta. Este acusado deberá, además, quedar expulsado del servicio militar.
Por su parte, Hariyanto ha sido condenado a una pena de dos años y seis meses de prisión y quedará también destituido, tal y como ha explicado el juez, que ha afirmado que Prasetya ha sido condenado a dos años de prisión, y Lakka a un año y seis meses de cárcel.
Anteriormente, la Fiscalía había solicitado que los cuatro acusados fueran condenados a dos años y seis meses de prisión cada uno y pidió al tribunal que los declarara culpables de haber cometido el delito de agresión premeditada con resultado de lesiones graves.
LESIONES GRAVES EN TODO EL CUERPO
El pasado mes de marzo, la ONG Comisión para los Desaparecidos y las Víctimas de la Violencia (KontraS) denunció que su coordinador adjunto, el activista de Derechos Humanos Andrie Yunus, había sido rociado con ácido por al menos dos individuos no identificados a bordo de una motocicleta en Yakarta.
El ataque se produjo sobre las 23.37 horas (hora local) de un jueves, cuando el activista regresaba en motocicleta a su domicilio tras grabar un podcast en la oficina de la Fundación Indonesia de Asistencia Legal (YLBHI) sobre remilitarización y revisión judicial.
"Fue trasladado rápidamente a un hospital cercano en Yakarta, donde recibió atención médica de urgencia, especialmente en los ojos, que estuvieron expuestos al líquido", explicó entonces la ONG, agregando que el activista sufrió "lesiones graves" en todo el cuerpo, incluyendo las manos, el rostro y el pecho.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, se mostró "profundamente preocupado por el horrible ataque con ácido contra Andrie Yunus". "Los responsables de este cobarde acto de violencia deben rendir cuentas. Los defensores de Derechos Humanos deben estar protegidos en su labor vital y poder plantear sin temor cuestiones de interés público", indicó.