Construyamos un Nepal mejor para los niños y las niñas

Actualizado 25/10/2015 8:58:01 CET
Niños en una escuela de Plan Internacional en Nepal
Foto: PLAN INTERNACIONAL
  

MADRID, 25 Oct. (Por Mattias Bryneson, director de Plan Internacional Nepal) -

   Las vidas de los niños y niñas de Nepal cambiaron de forma radical cuando el primero de los dos grandes terremotos azotó el país hace tan solo seis meses. El terremoto afectó a la normalidad de sus vidas y a su estabilidad. En cualquier desastre, los niños y niñas son los más vulnerables y, en este en particular, estuvieron entre los más afectados.

   Casi una de cada cuatro personas que murieron en los terremotos eran niños y niñas. Sus casas quedaron destruidas y más de 600 niños y niñas perdieron a uno de sus padres o a los dos.

   Inmediatamente después del terremoto, las organizaciones humanitarias en defensa de la infancia se pusieron rápidamente a trabajar para establecer lugares seguros y centros temporales de aprendizaje para los niños y niñas.

   En Plan Internacional, nos dimos cuenta de que los niños y niñas necesitaban un lugar en el que estar con sus amigos y hacer frente al estrés que sufrían. Asimismo, era necesario que retomaran sus estudios lo antes posible; cuanto más tiempo están fuera de las escuelas, menos probabilidades hay de que vuelvan y más vulnerables son a sufrir violaciones de sus derechos, como el tráfico y el trabajo infantil.

   En cualquier desastre, el derecho infantil a la educación, protección y supervivencia se ve comprometido. A medida que Nepal empieza a recuperarse, las necesidades, opiniones y preocupaciones de los niños y niñas deben adquirir prioridad.

   Para seguir avanzando, Plan International prestará especial atención a la educación, el alojamiento y la protección, cuestiones que los niños y niñas y sus padres consideran prioritarias.

Nepal

ESCUELAS SEGURAS

   La destrucción de 35.000 clases supone una enorme pérdida para el país y provoca que miles de niños y niñas no puedan estudiar en una escuela segura y estable. Necesitamos que esta situación vuelva a la normalidad lo antes posible, ya que ahora los niños estudian en espacios abiertos y en edificios agrietados, declarados como inseguros por el Gobierno. La campaña 'Vuelta a la escuela' no solo requiere una concienciación comunitaria, sino también escuelas seguras para que los niños y niñas continúen con sus estudios.

   Para Plan Internacional, una escuela segura no solo significa una estructura estable, también significa que los niños y niñas y los profesores reciban formación y sepan qué hacer en caso de que se produzca otro desastre.

   Para seguir avanzando, Plan Internacional construirá escuelas seguras que permitirán que miles de niños y niñas retomen sus estudios en un entorno resiliente y más inclusivo. Estas escuelas fomentarán que los niños y niñas con discapacidades y las niñas se matriculen y no dejen la escuela.

CASAS RESISTENTES

   El invierno llegará dentro de poco y la necesidad de proporcionar alojamiento es cada vez más crucial. Las familias que viven en zonas de elevada altitud soportarán gélidas temperaturas a partir de noviembre, con mínimas de -10°C que durarán hasta marzo de 2016.

   Plan Internacional trabaja para proporcionar alojamiento y materiales domésticos de manera urgente a las familias que viven en zonas de elevada altitud. Además, repartirá materiales aislantes para los centros de aprendizaje.

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PROTECCIÓN

   Incluso antes del terremoto, los niños y niñas ya eran vulnerables a la explotación, la violencia y otros problemas como el matrimonio, el trabajo y el tráfico infantil. Estas violaciones de sus derechos se agravaron tras los terremotos.

   Plan Internacional realizó un despliegue de equipos móviles para llegar a las familias, niños y niñas marginados afectados por el terremoto y que viven en algunas de las zonas más remotas del país. Nuestros equipos móviles conocieron a niños, niñas y jóvenes que habían tenido que dejar la escuela, les habían obligado a casarse o que eran víctimas de la violencia y el abuso, incluso antes de que el terremoto azotara el país.

   Cuando los niños nos dicen que quieren que sus vidas vuelvan a la normalidad, me preocupa cómo pueda ser esa "normalidad" para miles de niños y niñas que anteriormente estaban expuestos a la violencia y la explotación.

   Mientras que los niños y niñas tienden a ser los más vulnerables en los desastres, son las adolescentes las que sufren las peores consecuencias de la crisis, ya que se enfrentan a una doble discriminación, por sexo y edad.

   Inmediatamente después del terremoto, los niños y niñas necesitaban ayuda psicosocial y un lugar en el que aceptar y asumir sus sentimientos y experiencias. Durante los últimos seis meses, más de 44.000 niños y niñas se han beneficiado de nuestros espacios seguros y de nuestras misiones móviles de acercamiento, en las que han recibido asesoramiento psicosocial, formación en capacidades para la vida y educación no formal.

   Para seguir avanzando, Plan Internacional proporcionará "espacios seguros" para que las adolescentes adquieran conocimientos sobre salud sexual y reproductiva y reciban formación; las niñas tendrán el apoyo, la información y los servicios necesarios para seguir estando seguras, sanas y protegidas.

   Como organización comprometida con los derechos de la infancia, Plan Internacional defiende que la mejor manera de proteger a las niñas es que sigan yendo a la escuela. Las niñas a las que se les ha dado la oportunidad de estudiar tienen menos probabilidades de ser víctimas del tráfico, el matrimonio y el trabajo infantil. La educación es un poderoso instrumento para acabar con las prácticas discriminatorias y las normas culturales.

CONSTRUYAMOS UN NEPAL MEJOR PARA LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS

   No solo tenemos que centrarnos en recuperar lo que se perdió sino también desarrollar nuestras fortalezas y aprender de nuestras debilidades. Muchos de los problemas y amenazas que impactaron en las vidas de los niños y niñas durante el terremoto ya existían antes de que el terremoto azotara al país por primera vez en abril.

   Los niños y las niñas son resilientes. Han demostrado fortaleza y capacidad de superación frente al desastre. Quieren que sus vidas vuelvan a la normalidad pronto, pero también quieren mejorar su futuro.

   Trabajemos no solo para que Nepal se recupere sino también para que se protejan y se fomenten los derechos infantiles, en el que las niñas sean iguales que los niños y ambos puedan estudiar en un entorno seguro que pueda soportar el impacto de futuros desastres.

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