MADRID, 2 (EUROPA PRESS)
El Gobierno de Corea del Sur ha propuesto este viernes a Corea del Norte entablar un proceso de conversaciones para abordar la situación en la frontera, al hilo de las tensiones de los últimos días a causa de la explosión de una mina dentro de la Zona Desmilitarizada (DMZ, por sus siglas en inglés), suceso que dejó tres militares surcoreanos heridos.
El ministro de Unificación de Corea del Sur, Chung Dong Young, ha sostenido que "la causa fundamental de este incidente reside, en última instancia, en la cuestión de la Línea de Demarcación Militar (DLM)", por lo que ha planteado a Pyongyang "reunirse ahora y comunicarse" para abordar la situación.
Así, ha defendido que ambos países deben mantener al menos algún tipo de comunicación, verificar la DLM y volver a inspeccionarla, al tiempo que ha citado la pérdida de visibilidad de la misma como un posible factor detrás del incidente, tal y como ha recogido la agencia surcoreana de noticias Yonhap.
La firma del armisticio de 1953 vio aparejada la colocación de más de 1.290 señales para delimitar la DLM, si bien Seúl considera que solo unas 200 están intactas y ha reconocido que existen discrepancias incluso en el 60% de las coordenadas de la frontera en la línea de referencia del Mando de Naciones Unidas y el Ejército de Corea del Sur.
Chung, que ha hecho hincapié en que Seúl no busca tratar de forma hostil a Pyongyang, ha advertido además contra la reanudación de las emisiones de propaganda a través de altavoces y ha manifestado que esto sería "un acto irresponsable y peligroso" que podría elevar aún más las tensiones.
En este sentido, ha subrayado que el incidente no debería ser utilizado para distorsionar "los constantes esfuerzos del Gobierno (surcoreano) en favor de la paz", después de acortar su viaje oficial a Europa para regresar a Corea del Sur para gestionar las consecuencias de la explosión de la citada mina.
El Ejército surcoreano exigió el miércoles a Corea del Norte que presente una disculpa y adopte medidas tras una explosión, un suceso del que Pyongyang se ha desvinculado con firmeza, llegando a acusar a Seúl de montar una "farsa" y a advertir de que responderá militarmente si las fuerzas surcoreanas intensifican sus acciones en la zona fronteriza y llegan a disparar contra sus efectivos.
La polémica y el posterior cruce de acusaciones ha estallado en un momento en el que el presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, ha acometido esfuerzos para impulsar un proceso de negociaciones con Corea del Norte para lograr un acuerdo de paz, dado que la guerra de Corea (1950-1953) terminó con un armisticio.