Crónica Día Mujer.- Las mujeres con responsabilidad política en Irak se sienten discriminadas por sus colegas varones

La ministra de Asuntos para la Mujer, una asesora y una diputada hacen un llamamiento a las mujeres a luchar por sus derechos

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 8 marzo 2006 16:23

MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Estado iraquí para Asuntos de la Mujer, Azhar al Shaikhili, denunció hoy, con motivo del Día Internacional de la Mujer, que las mujeres iraquíes que han conseguido llegar a puestos de responsabilidad tanto en el Gobierno como en el Parlamento y en otras instanciaas no cuentan ni con el reconocimiento ni con la aceptación de sus colegas varones. Además, según la diputada Zhakia Hakki, algunas de las propias mujeres que han sido elegidas para el Parlamento, que reserva el 25% de los escaños a mujeres, no apoyan el que éstas tengan los mismos derechos que los hombres.

"No somos reconocidas ni aceptadas por nuestros colegas en todos los niveles del Gobierno y del Parlamento", señaló la ministra, que participó en una videoconferencia organizada por la Embajada estadounidense en Madrid. Según Al Shaikhili, los hombres "consideran que somos ciudadanas de décima clase".

Este hecho, según la ministra, es una de las razones de las "dificultades" a las que se enfrenta actualmente la mujer en Irak, junto con la seguridad. "Existe un gran riesgo para todos los miembros del Parlamento, no sólo las mujeres, al igual que para los ministros y nuestras familias", señaló. Además, la falta de cualificación de algunas de las diputadas, "nombradas para llenar puestos", y el que las más cualificadas hayan regresado del exilio, tampoco ayuda a defender los intereses de la mujer.

Por su parte, Hakki, primera mujer nombrada juez en Irak en 1959, destacó que las mujeres diputadas tienen que luchar por los derechos de todas las iraquíes, pero, subrayó, "no podemos trabajar aisladas como mujeres en el Parlamento sino que necesitamos la ayuda de nuestros colegas, de hombres con una mente abierta". Algunos de los diputados presentes en el Parlamento "sólo querían que fuéramos un adorno político, una mujer florero".

"Me impresiona que haya mujeres en el Parlamento en contra de los derechos de la mujer y que sin embargo algunos hombres estén a favor", destacó, instando a "seguir trabajando" para conseguir que estas mujeres "crean en sus capacidades" y para que "tengan autoestima".

RETO SER MUJER Y POLITICA

De la misma opinión se mostró la asesora del Ministerio de Asuntos de la Mujer, Salam Smeseam, que resaltó que algunas diputadas "no quieren ser iguales a sus colegas" y esto, dijo, "es una pena". "En Irak es un gran reto ser mujer y política al mismo tiempo" porque los hombres "quieren que hagas lo que ellos quieren", señaló, haciendo hincapié en la importancia de que la mujer "sea independiente" y en que "nos tengan en cuenta cuando se toman decisiones".

Sin embargo, admitió, "es difícil" de lograr debido a la presencia de elementos conservadores y tradicionales. "Hay personas con las que no podemos tratar en las escuelas, en los ministerios...", sin embargo, "la mujer iraquí es muy luchadora" pero hace falta que "crea en este reto, en sus derechos y libertades, y que crean en su Gobierno y en su sociedad".

Smeseam lamentó que en los últimos tiempos se haya castigado a la mujer por ser mujer, impidiéndole por ejemplo viajar sin ir acompañada pese a que "eso no lo dice el Islam". Según la consejera, en ocasiones en el pensamiento islámico hay "ideas que son correctas pero la aplicación se hace mal". Smesean, que dijo ser activista chií aunque los hombres no le dejaron entrar en sus listas, aseguró considerarse "de primer nivel" y defendió que "no hay diferencias" entre el hombre y la mujer y ésta tiene derecho a un salario, a votar o a ser política.

Por su parte, Hakki, diputada independiente, destacó que "no nos asusta el Islam sino los que lo aplican de cierta manera". En este sentido, expresó los temores que suscita entre las mujeres la intención de volver a introducir la 'sharia' (ley islámica). "Nosotras queremos que se aplique el Derecho", aseveró. En todo caso, lo importante, según la ministra, "es distinguir entre religión y política".

PROBLEMAS ECONOMICOS

En este sentido, Smeseam consideró que "lo que más afecta a las mujeres iraquíes son los problemas económicos". "Si la mujer tiene poder económico no se le puede tratar mal ya que tiene un papel, una posición". Por ello, abogó por trabajar en este sentido para que "la mujer ocupe una nueva posición en la sociedad". Esto pasa, agregó, "por protegerla de forma legal, crear un entorno para que pueda trabajar y general ingresos".

Así, según la ministra para la Mujer, "aunque los tiempos son muy difíciles, estamos comprometidos con hacer muchos cambios, sobre todo para las mujeres". A esto ayudará, dijo, el que el nuevo Parlamento iraquí tendrá un mandato de cuatro años, en lugar del año que tenía anteriormente y que impedía que se lograran muchos cambios.

Por otra parte, la ministra quiso llamar la atención sobre el hecho de que en Irak la Constitución obliga a reservar el 25% de los escaños a mujeres, mientras que en otros países del mundo, incluso en Europa, dijo, la participación de la mujer en el Parlamento es menor. En cuanto al problema de la violencia dentro de la familia, destacó que es un problema que "también tiene la mujer en los países europeos e incluso en Europa".

En esta línea, Hakki subrayó que en Irak no existen tantas diferencias de salario para un mismo puesto entre hombres y mujeres, que "desde los estudios primarios no hay distinción entre niños y niñas" y que por ejemplo Irak contó con su primera mujer ministra en 1959, mientras que en Estados Unidos esto no ocurrió hasta que Madeleine Albright fue designada secretaria de Estado en 1996.

DIFICULTADES PARA LA MUJER

Por su parte, el embajador iraquí en Madrid, Talai Hashin al Judairi, también hizo hincapié en que Irak fue uno de los primeros países en los que la mujer tuvo acceso a la educación y en el que se registró un movimiento feminista, si bien, admitió, "en las últimas décadas" la mujer afrontó "muchas dificultades, como el resto de la sociedad iraquí".

Ahora, añadió, "también hay muchas dificultades debido a los problemas de seguridad y a la reconstrucción" pero "muchas mujeres están ganando responsabilidad y ocupando puestos que no ocupaban en el pasado". Por ello, aunque "algunas personas piensan que deberíamos ir más despacio" y otros quieren que se vaya más rápido, abogó por conceder a la mujer todos sus derechos "para tener una sociedad mejor y que la mujer participe en la construcción de esta sociedad".

"Tenemos una gran oportunidad de avanzar hacia una mejor sociedad, un mejor Irak y una mejor región", opinó el embajador, para quien Irak podría convertirse en un "ejemplo" en esta materia para sus países vecinos. "Sería muy importante que la región mirara hacia Irak y viera la presencia que tienen las mujeres en la sociedad".

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