Crónica Filipinas.- El país celebra mañana sus elecciones legislativas y municipales tras una ola de violencia

La campaña electoral ha dejado más de 100 muertos y el temor a una manipulación progubernamental iniciada por Policía y Ejército.

Europa Press Internacional
Actualizado: domingo, 13 mayo 2007 15:32

MADRID, 13 May. (EUROPA PRESS) -

Cuarenta y cinco millones de filipinos se preparan para ejercer su derecho a voto en las elecciones legislativas y locales de mañana lunes en Filipinas, unos comicios a los que se presenta un variopinto grupo de candidatos, muchos de ellos antiguamente relacionados con el mundo del espectáculo y del deporte, dinastías políticas y, de fondo, una explosión de violencia que se ha cobrado más 100 muertos a día de hoy, desde el inicio de la campaña el pasado mes de enero.

Así, cerca de 87.000 candidatos aspiran a 17.000 cargos públicos a nivel local y nacional, entre los que se incluyen todos los 250 escaños de la Cámara de Representantes y doce de los 24 asientos del Senado.

Pero estas elecciones no sólo se contemplan como un referéndum sobre la labor de la actual presidencia, ocupada por Gloria Macapagal Arroyo: son una prueba del sentido democrático de una sociedad en la que casi la mitad de sus habitantes viven en la pobreza, gobernados por un sistema burocrático corrupto, amenazados por los rebeldes islamistas y comunistas, y obligados a presenciar una campaña política vacía de un verdadero debate, según los medios locales, que consideran que "sólo hay perifollo: bailes, canciones, parodias, etc..., en los mítines y en los anuncios de los candidatos".

Candidatos entre los que se encuentran actores como César Montano, que se presenta al cargo de senador bajo el Equipo de Unidad, la coalición liderada por Macapagal-Arroyo, y que no tiene inconveniente en reconocer que "sabe muy poco de política y que tiene mucho que aprender", en declaraciones recogidas por los distintos medios del país.

Otro actor que participa bajo el ala de la coalición presidencial es Richard Gomez, uno de los solteros más codiciados de Filipinas y que hasta hace unos meses consideraba a Arroyo como una "presidenta de mentira". Arroyo, además, puede contar con el apoyo del ahora candidato del ex campeón de peso mosca de la WBC, Emmanuel "Manny" Pacquiao, para un puesto en el Congreso de Cotabato del Sur, en Mindanao. Pacquiao ha declarado en numerosas ocasiones su intención de seguir boxeando, aunque resulte elegido en el cargo.

Aunque probablemente sea Agakhan Sharief el candidato más conocido de todos, si bien se deba principalmente a su extraordinario parecido físico con el líder de la organización terrorista Al Qaeda, Usama Bin Laden. Sharief, que se presenta al Congreso de Lanao del Sur, también en Mindanao, llegó a conseguir que la Comisión Electoral reconociera el nombre de "Bin Laden" como nombre oficial, que sus partidarios deberán escribir en la papeleta.

DINASTÍAS POLÍTICAS

Las llamadas dinastías son una de las principales figuras tradicionales en la política filipina. Según el Centro para la Investigación Periodística de Filipinas, "cerca de 160 familias tienen dos o más miembros que han servido en el Congreso, y a ellas pertenecen 424 de los 2.407 hombres y mujeres que han sido elegidos en los comicios legislativos desde 1907 hasta 2004".

Entre estas "familias", destaca la presencia de algunos miembros de la oposición, como el fundador del antiguo Frente Moro para la Liberación Nacional (MNLF), Nur Misuari, que se presentará al cargo de Gobernador de Sulu, el archipiélago asolado por la violencia del grupo miliciano islamista Abu Sayyaf. Sin embargo, Misuari se enfrenta a cargos por rebelión tras el ataque realizado por sus antiguas milicias en 2001 en la ciudad de Jolo y que acabó con la vida de cerca de 100 personas.

También desde la cárcel, el teniente de navío Antonio Trillanes IV se presenta a senador, independientemente de su actual condena por intentar llevar a cabo un golpe de estado en 2003. En un caso similar se encuentra Gregorio Ballesteros "Gringo" Honasan, acusado de gestar el fallido golpe de estado de febrero de 2006. En Filipinas, sólo aquellos sentenciados por el Tribunal Supremo son privados de sus derechos políticos.

La principal oposición a Macapagal-Arroyo es la coalición conocida como Oposición Genuina (GO), que pretende asumir control de un numero suficiente de escaños en la Cámara de Representantes para intentar llevar a cabo una moción de censura contra la presidencia, aunque será una tarea difícil: su "líder en la sombra" es nada menos que el ex presidente Joseph Estrada, que ahora se encuentra inmerso en un proceso judicial por apropiación indebida de fondos públicos.

MANIPULACIÓN ELECTORAL

A este sistema corrupto hay que añadir que el proceso comicial, en sí mismo, corre peligro de fraude y manipulación. Grupos de observadores han denunciado que tanto el Ejército como la Policía están haciendo campaña contra candidatos de la oposición.

Más aún, se sospecha que elementos de las fuerzas de seguridad, Policía y Ejército, puedan colaborar con funcionarios electorales para favorecer a los aliados políticos de Arroyo, según teme un grupo de generales retirados, ahora reconvertido a la observación electoral y autoproclamado como "Bantay Boto" (Guardianes del Voto) que afirmó que hasta 14 millones de votos, más de una cuarta parte del total, podrían ser manipulados, según el diario 'Manila Times'.

Este grupo denunció esta semana la posibilidad de que el Ejército pudiera ordenar a sus más de 200.000 tropas que votaran a favor de candidatos afines al Gobierno actual, en un plan llamado "Mercury Rising" (Aumento de temperatura).

El secretario de Defensa filipino, Hermógenes Ebdane, desdeñó esta críticas. "Es un buen nombre, pero un mal guión", afirmó Ebdane, al tiempo que advirtió a los generales de que no se vieran arrastrados a "una nueva trama siniestra contra la administración Arroyo". Según los diputados progubernamentales Isidoro Real y Mauricio Domogan, Bantay Boto no ha presentado pruebas para sustanciar su denuncia, lo que ha hecho que el pueblo sea cada vez más suspicaz sobre sus verdaderos motivos.

En respuesta, el general Ismael Aparri afirmó que su grupo presentaría las pruebas pertinentes "a su debido tiempo".

MÁS DE CIEN MUERTOS

Todo este panorama se desarrolla con la violencia como telón de fondo. Según fuentes de la sede central de la Policía Nacional Filipina en Campo Crame, 102 personas han muerto y 105 han resultado heridas desde el inicio de la campaña electoral, el pasado 14 de enero. Además, durante este tiempo han tenido lugar al menos 147 incidentes violentos relacionados con las elecciones (conocidos como ERVI, por sus siglas en inglés).

De los fallecidos, cincuenta y cinco eran cargos políticos, un número mucho más elevado que el de las pasadas elecciones de 2004, con 41 muertos. A pesar de la prohibición de armas instaurada con motivo de la campaña electoral, en cerca de 100 de esos incidentes se han empleado armas de fuego.

Así, según todas las indicaciones, la Policía se teme que la violencia exceda cualquier otro registro alcanzado en comicios anteriores. "Si miras las cifras, tenemos más políticos muertos que en las elecciones de 2004, y eso que el período electoral todavía no ha terminado", afirmó esta semana un oficial de Policía, bajo el anonimato.

En estas cifras no se incluyen los cinco policías muertos en una emboscada llevada a cabo por miembros del Ejército del Pueblo Nuevo, en Mindoro Occidental, el pasado jueves por la mañana. Hay que añadir, además, el asesinato del chófer del alcalde de la ciudad de Sibuco, César Soriano, identificado como Rolly Guarderama, acribillado a balazos por un grupo de hombres.

Este fin de semana, la campaña se cerró con la cifra oficial de 108 muertos, uno de ellos un agente de policía, Jeofry Ponce, el agente falleció poco después de la medianoche, justo cuando concluían tres meses de una campaña en la que han muerto al menos 108 personas en episodios relacionados con las elecciones.

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