Actualizado 03/05/2007 20:20 CET

Crónica Ulster.- Los paramilitares protestantes de UVF renuncian a la violencia en vísperas de la formación del Gobierno

Londres y Dublín acogen con satisfacción el anuncio pero piden que se vea traducido en hechos concretos

DUBLIN, 3 May. (EP/AP) -

A falta tan solo de cinco días para que el nuevo Gobierno de Irlanda del Norte integrado por católicos y protestantes asuma el poder, la Fuerza Voluntaria del Ulster (UVF), el grupo paramilitar protestante que durante décadas ha atacado a la minoría católica en la provincia británica, renunció hoy a la violencia y prometió desarmarse, en un gesto que supone un importante paso en el proceso de paz en el Ulster.

El dirigente más antiguo de la UVF, Gusty Spence, anunció en rueda de prensa en Belfast que el grupo dejará formalmente de existir como organización ilegal esta medianoche, pero sus miembros ya han recibido órdenes de comenzar una nueva vida lejos de la violencia.

Spence, que fue condenado por los primeros asesinatos de la UVF en 1966, dijo que la organización que fundó en aquel año "asumirá un papel no militar y civilizado". "Todo el reclutamiento ha cesado, el entrenamiento militar ha cesado, los ataques han cesado, y toda la información de inteligencia se ha quedado obsoleta", explicó.

En este sentido, en su declaración de hoy, la UVF condenó cualquier actividad criminal por parte de sus miembros, a los que se instó a que "cooperen plenamente con las autoridades legales en todas las instancias posibles". Además, Spence añadió que las unidades de la UVF han sido "desactivadas", mientras que los suministros de armamento "han quedado fuera del alcance" para la mayoría de sus miembros.

Esto significa que las armas de la UVF han sido puestas en un lugar seguro conocido sólo por el personal del grupo, pero no han sido presentadas al jefe independiente para el desarme de Irlanda del Norte, el ex general canadiense John de Chastelain.

Spence y otro veterano de la UVF, Billy Hutchinson --que pasó 16 años en prisión por abatir a tiros a dos obreros católicos en 1974-- dijeron que esperan que las conversaciones entre representantes de la extinta Fuerza y De Chastelain comiencen pronto, pero no precisaron cuándo.

REACCION DE CHASTELAIN

Por su parte De Chastelain, que lleva una década intentando desarmar a los grupos armados rivales en Irlanda del Norte como presidente de la Comisión Internacional Independiente de Decomiso, expresó en un comunicado su preocupación por que los comandantes de la UVF hayan trasladado las armas a almacenes por su cuenta.

"Sin la implicación de la Comisión, su acción respecto a las armas no cumple los requisitos de la legislación de decomiso", afirmó De Chastelain, en referencia a la ley británica de 1997 que estableció su misión.

Hace 13 años, Spence también fue la figura elegida para leer la decisión de la UVF de llamar a un alto el fuego y para expresar "remordimientos" por los católicos inocentes que había asesinado.

GOBIERNO DEL ULSTER

El anuncio de hoy se produce tan sólo cinco días antes de la formación del nuevo Gobierno compartido por católicos y protestantes en Irlanda del Norte, el principal objetivo de los Acuerdos de Viernes Santo alcanzados en 1998, gracias al histórico pacto alcanzado por los unionistas de Ian Paisley y el Sinn Fein, brazo político del IRA.

La UVF se enfrentaba a una creciente presión para que se desarmara en respuesta a la decisión del Ejército Republicano Irlandés (IRA), principal grupo paramilitar católico, que entregó sus armas hace dos años. Hasta ahora, la UVF se había negado, argumentando que tenía que mantener su capacidad para responder contra los católicos ante cualquier ataque del IRA.

Los miembros de la UVF mataron a más de 400 personas, en su mayoría civiles católicos, entre 1966 y 1994, cuando decretaron un alto el fuego en respuesta a una tregua del IRA. Desde entonces, sus miembros han estado implicados en unos 20 asesinatos, pero en contadas ocasiones perpetraron ataques en las comunidades católicas.

En su declaración de hoy, la UVF acepta que "la guerra con el IRA ha acabado" y dijo que está tomando esta decisión porque está satisfecha con que el lugar de Irlanda del Norte en Reino Unido esté ahora a salvo.

"Hemos tomado estas medidas en un intento serio de aumentar la devolución de la democracia al pueblo de Irlanda del Norte y de este modo, generar la confianza en que la cuestión constitucional ha quedado firmemente resuelta", añade el texto.

REACCION DE LONDRES Y DUBLIN

El secretario de Estado británico para Irlanda del Norte, Peter Hain, dio la bienvenida a la decisión de la UVF considerando que es una prueba más de que la provincia está "entrando en una nueva y positiva era". No obstante, previno de que los paramilitares protestantes deben entregar todo su arsenal como prueba de sus buenas intenciones.

"Por supuesto, todo el mundo es juzgado por lo que hace así como por lo que dice. Debe haber una entrega y un decomiso (de armas)", declaró Hain.

Desde la oficina del primer ministro británico, Tony Blair, se acogió con satisfacción el anuncio, pero "como con otras declaraciones de grupos paramilitares en el pasado esperaremos a verla traducida en acción". No obstante, según el portavoz de Downing Street, "lo que subraya, una vez más es que el proceso de paz ha funcionado" y "los acontecimientos de la semana que viene lo pondrán aún más de manifiesto".

Mientras, el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, afirmó que la declaración "es potencialmente muy importante y debería ser bienvenida". "Siempre he dicho que el proceso de paz no debe dejar a nadie detrás y que los que deseen cambiar tendrán nuestro apoyo" y también que "debe haber un final de todas las actividades paramilitares y criminales por todas las organizaciones, lealistas y republicanas", señaló Ahern en un comunicado.

No obstante, al igual que el Gobierno británico, subrayó que "las palabras deben ser seguidas de acción y estamos deseando su pleno cumplimiento". En este sentido, expresó su deseo de que la UVF se comprometa con la Comisión Internacional para verificar el decomiso de sus armas.

Por su parte, el líder del Sinn Fein, Gerry Adams, preguntado esta mañana sobre la entrega de las armas por parte de la UVF, dijo que su partido nunca presionó para el decomiso pero lo importante, añadió, en "este proceso paso a paso" es que "se silencien las armas". En esta misma línea se pronunció el también miembro del Sinn Fein John O'Dowd, que dijo que se trata de "una declaración bienvenida si señala un reconocimiento de la nueva realidad política en la que no hay espacio para las acciones violentas o armadas".

Para Peter Robinson, del unionista DUP, "la decisión de la UVF de pasar a ser una organización civil es indudablemente un gran acontecimiento y es fundamental que todos los grupos paramilitares sigan este camino".

Desde el Partido Unionista del Ulster, Fred Cobain expresó el deseo de que "señale la destrucción de materiales de guerra para que no puedan ser usados de nuevo para infligir daños".