YOGYAKARTA, 27 May. (EUROPA PRESS) -
La Cruz Roja indonesia ha cifrado en al menos 443 el número de víctimas mortales y en alrededor de 2.800 el de heridos por el terremoto que sacudió esta madrugada la zona de Yogyakarta (Java), y se prevé que siga aumentando.
El seísmo, de 6,2 grados en la escala de Richter según el Servicio Geológico estadounidense, se produjo a las 5:54 horas (01:54, hora peninsular española) y tuvo su epicentro a 25 kilómetros al suroeste de la ciudad de Yogyakarta, un importante centro turístico de la isla. El seísmo ha provocado numerosos daños materiales y ha originado una nueva e intensa actividad en el cercano volcán del monte Merapi.
Varios testigos dijeron que los residentes salieron de sus hogares tras ocurrir el seísmo, que dañó varios edificios en Yogyakarta y ha cortado la electricidad y las comunicaciones de la ciudad.
En medio del pánico, la población se dirigió a los lugares más elevados de la isla entre los rumores de un posible tsunami. Sin embargo, el Centro de Emergencias del Pacífico, situado en Hawai, no ha registrado ninguna alerta de maremotos en la zona, una información corroborada por la Agencia Metereológica de Japón.
El terremoto ha cortado el acceso al aeropuerto de Yogyakarta, que permanecerá cerrado hasta mañana domingo, según indicó el ministro de Transporte, Hatta Rajdasa. El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, ha ordenado al Ejército que ayude a evacuar a las víctimas.
Ocho horas después del desastre, al menos 443 cuerpos han sido ingresados en nueve hospitales de la región y se han registrado alrededor de 2.800 heridos, según la Cruz Roja local y fuentes médicas. "Esperamos que el número aumente", declaró el jefe de la división de desastres de la Cruz Roja de Indonesia, Arifin Muhadi. "Hay muchas áreas rurales a las que no hemos podido llegar todavía", añadió.