NUEVA YORK, 27 Mar. (Reuters/EP) -
El Gobierno de Siria comunicó la semana pasada a Naciones Unidas que "grupos terroristas" dentro de su territorio han estado recibiendo armas de parte de sus seguidores a través de las fronteras de Líbano y otros países fronterizos.
"Expertos, funcionarios y observadores son unánimes en cuanto a que hay armas que están siendo infiltradas en territorio sirio a través de los países fronterizos, incluido Líbano", dijo el embajador sirio, Bashar Jaafari, en una carta enviada al Consejo de Seguridad y al secretario general, Ban Ki Moon.
En este sentido, Jaafari destacó que se han producido múltiples "confiscaciones de armas, explosivos y artefactos explosivos introducidos de contrabando desde Líbano por ciertas fuerzas políticas libanesas vinculadas a grupos terroristas financiados y armados desde el exterior". Sin embargo, no ha dado detalles sobre qué países o fuerzas políticas libanesas estarían detrás de estas presuntas acciones.
Damasco ha tildado en reiteradas ocasiones a quienes combaten contra el Ejército regular como grupos terroristas. En este sentido, el director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, James Clapper, afirmó en febrero que la rama iraquí de Al Qaeda podría haberse infiltrado en las filas de la oposición siria y es probablemente la responsable de atentados suicidas en el país.
Por su parte, los gobiernos de Qatar y Arabia Saudí han mostrado su apoyo a la idea de armar a los rebeldes sirios, pero no comparten una frontera con Siria. Turquía ha acogido al Ejército Libre Sirio, pero ha desmentido que esté proporcionándole armas. Asimismo, Irak indicó en febrero que había reforzado la seguridad en la frontera para evitar el contrabando de armas tras publicarse varios informes en los que se reveló que había combatientes entrando a territorio sirio para luchar contra las fuerzas del presidente, Bashar al Assad.
La carta de Jaafari fue una respuesta al último informe presentado por Ban al Consejo de Seguridad sobre Líbano, en el que manifestó que el conflicto en Siria "podría tener ramificaciones negativas para la estabilidad en el país".
"Las fuerzas de seguridad sirias han continuado llevando a cabo operaciones en la frontera con Líbano, parte de la cual ha sido minada en los últimos meses", agregó. Además, recordó que ha habido incidentes transfronterizos que provocaron muertos y heridos entre civiles libaneses.
Jaafari ha puntualizado que el problema "de los llamados refugiados sirios, es, en general, una fabricación". Ban apuntó que, a fecha de 27 de enero de 2012, más de 6.000 sirios habían huido de los combates y se habían refugiado en Líbano.
"La notable mejora de la situación securitaria (en Siria) ha llegado a que grandes grupos de personas puedan volver a su país y continuar con su trabajo, algo que había sido impedido por los grupos terroristas", dijo Jaafari.
"Hay, sin embargo, grupos terroristas que huyen a los países vecinos afirmando que son refugiados inocentes que han sido atacados por las fuerzas de seguridad", añadió. En estos momentos hay más de 16.000 refugiados sirios en Líbano.
Por último, Jaafari valoró que cualquier sugerencia de que el conflicto en Siria está teniendo un impacto en Líbano es parte de una campaña para desacreditar a las autoridades sirias. Además, ha mostrado su insatisfacción con los periodistas occidentales que desafían la prohibición de entrar al país si no es con una autorización del Gobierno.
"La infiltración de periodistas franceses, estadounidenses y británicos a través de la frontera entre Líbano y Siria ha de ser condenada, ya que viola la soberanía de ambos países por igual", apostilló Jaafari.