Decenas de miles de cruces por las víctimas de las armas de fuego en EEUU

Publicado 11/01/2020 8:29:58CET
Greg Zanis reconforta a una familiar de una víctima de tiroteo
Greg Zanis reconforta a una familiar de una víctima de tiroteo - CROSSES FOR LOSSES

El carpintero Greg Zanis termina 20 años de viaje durante los que ha erigido 27.000 recordatorios individuales por todo el país

AURORA (ILLINOIS, ESTADOS UNIDOS), 11 Ene. (DPA/EP) -

Greg Zanis, natural de Aurora (Illinois), ha abandonado una homérica tarea: el levantamiento de 27.000 cruces en todo el país en memoria de las víctimas de las masacres por arma de fuego en Estados Unidos, una labor que comenzó hace 20 años, por la edad y el agotamiento ante la incapacidad de las autoridades para prevenir estos trágicos sucesos.

"Siempre he sentido que este era mi camino", ha declarado Zanis, de 69 años, al 'Chicago Tribune' sobre una labor que pretendía "enseñar el rostro de las víctimas por arma de fuego en Estados Unidos".

Sin embargo, y a pesar de su buena voluntad, Zanis considera que su trabajo le ha hecho pagar un alto precio físico y mental en los últimos doce meses, que han estado marcados por matanzas como la de El Paso, donde murieron 22 personas y 24 resultaron heridas el pasado 3 de agosto.

"Me he dejado un trocito de corazón en cada cruz que he erigido, pero El Paso me hizo trizas. No había dormido desde hacía tres días, hacía 40ºC y me desplomé en el momento en que me dijeron que había dos muertos más", recuerda.

En diciembre, de camino a la base militar de Pensacola, donde murieron tres personas y ocho resultaron heridas en otro tiroteo, Zanis dijo "basta". "Llegué hasta Indianapolis y di media vuelta. Decidí que ya no podía seguir con esto", explicó.

De regreso a casa, Zanis pensó en el coste que su "ministerio" había comportado para su familia. "Estaba de trotamundos por todo el país, haciendo cinco mil, seis mil kilómetros, sin pensar siquiera en lo que mi familia podría echarme de menos", recuerda.

SIN PARAR

El ritmo se convirtió en insostenible tras la matanza en el club nocturno Pulse de Orlando (Florida), en junio de 2016. Allí murieron 49 personas y otras 53 resultaron heridas. "Y desde entonces no paraba. El país prácticamente me sacaba a la carretera cada semana. He conducido un millón de kilómetros poniendo cruces", ha indicado.

Zanis tiene una web, Crosses for Losses, que le ha servido para recaudar donaciones. Sin embargo, el dinero recibido no ha cubierto ni un ápice de sus necesidades. "Jamás he ganado dinero con esto. No he hecho más que perderlo. En un momento dado, el año pasado, me quitaron una deuda de 10.000 dólares. Ahora debo 14.000", lamenta.

TODO EMPEZÓ CON NICO

Zanis erigió su primera cruz para Nicholas 'Nico' Contreras, un niño de seis años muerto a tiros cuando dormía en la habitación de la casa de sus abuelos precisamente en Aurora, en noviembre de 1996.

Tres años después, Zanis levantó cruces por las víctimas de la matanza del instituto de Columbine, en Colorado, y se vio envuelto en su primera polémica, al erigir dos en memoria de los responsables de los disparos, Dylan Klebold y Eric Harris.

"Columbine no habría ocurrido nunca si alguien les hubiera enseñado los Diez Mandamientos", recordó Zanis en 2004, también para el 'Chicago Tribune', donde restó importancia a otros reproches --como un intento de vender sus servicios como carpintero a las víctimas, que Zanis lamentó como "intento de ganar fama" a su costa--.

Zanis viajó también a Connecticut para levantar cruces por los 20 niños y seis empleados de la escuela primaria Sandy Hook, en diciembre de 2012 y a Las Vegas, en octubre de 2017, donde al menos 58 personas murieron y 530 resultaron heridas en el tiroteo, a día de hoy más mortífero en la historia de los Estados Unidos.

LA LABOR DEBE CONTINUAR

A pesar de su hastío, Zanis no quiere que su obra termine con él, de ahí que haya comenzado a hablar con diócesis luteranas para que continúen con su labor. "No es el final de mi obra. Es mi final como su responsable", ha explicado. De hecho, Zanis está contemplando seriamente la posibilidad de seguir durante un año más si alguien se decide a sucederle.

"Conocemos a Greg desde hace 10 años. Es un hombre increíble", ha declarado el presidente de Caridades Luteranas, Tim Hetzner. "Esperamos seguir adelante con el buen trabajo que ha desempeñado durante todos estos años con las familias e individuos que han padecido semejantes pérdidas", ha añadido.

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