Desalojada por la fuerza la sede de la ONG Por los Derechos Humanos en Moscú

Europa Press Internacional
Actualizado: sábado, 22 junio 2013 22:40

MOSCÚ 22 Jun. (Reuters/EP) -

La Policía rusa ha desalojado en la madrugada de este sábado la sede de la ONG rusa Por los Derechos Humanos en la capital, Moscú, después de que ésta se negara a entregar los documentos requeridos en virtud de la nueva legislación contra los "agentes extranjeros".

Los agentes con equipo antidisturbios entraron en la sede de la organización a las 2.00 horas (0.00 hora peninsular española) para desalojar a los seis activistas y trabajadores del grupo que se encontraban dentro, ha explicado el director de Por los Derechos Humanos, Lev Ponomariov.

"Nos trataron muy mal. Me arrastraron por el suelo y después me dieron patadas", ha explicado Ponomariov, de 72 años, en declaraciones telefónicas. Él mismo y otras cinco personas más fueron llevados en ambulancia a una clínica de primeros auxilios con hematomas y arañazos, pero ninguno fue ingresado en un hospital.

En la intervención también participaron representantes del Ayuntamiento de Moscú. Uno portavoz del consistorio, Maxim Gaman, explicó el viernes en declaraciones a la agencia de noticias RIA Novosti que el desalojo se debe a que estaban en un local propiedad del Ayuntamiento y que la cesión en alquiler había terminado en febrero.

Sin embargo, Ponomariov ha asegurado que no han recibido ninguna orden de desalojo y ha señalado que el motivo real sería la negativa a entregar la documentación que les requería la Fiscalía para su inscripción como "agente extranjero". "No sé si Putin está detrás de esto, pero tiene que haber sido una decisión a muy alto nivel, en el Kremlin", ha afirmado Ponomariov.

Por los Derechos Humanos es una de las más conocidas de las cientos de ONG afectadas por la nueva ley firmada el año pasado por Putin que exige a los grupos que reciban fondos del extranjero que se registren como "agentes extranjeros". Los grupos de defensa de los Derechos Humanos consideran que esta ley es un instrumento para reprimir y silenciar las críticas contra Putin, mientras el Kremlin considera que los países occidentales utilizan estas ONG para espiar e influir en la política rusa.

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