Despertarse en una cama de hospital en Yemen y ver que te falta una pierna

Actualizado 12/05/2019 10:27:27 CET
Yemen.- Humanity & Inclusion ayuda a rehacer sus vidas a las personas amputadas en Yemen
ISNA AGENCY/HI - Archivo 

Además de rehabilitación, prótesis, sillas de ruedas o muletas, Humanity & Inclusion ofrece apoyo psicológico para superar el trauma

MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

Anwar tenía cinco años cuando se despertó en un hospital y descubrió que le habían amputado la pierna. Nadie podía calmar sus gritos y su llanto. El pequeño no podía comprender por qué su pierna ya no estaba ahí y no dejaba de preguntar a sus familiares si podían devolvérsela.

La historia de Anwar se repite con frecuencia en Yemen desde hace cuatro años como resultado de la guerra civil en la que está sumido el país. Bombardeos aéreos, disparos de artillería, proyectiles sin estallar y minas antipersona han dejado al menos 16.000 civiles muertos, según los datos publicados por la ONU en diciembre, y a miles más heridos y mutilados.

En su caso, resultó herido por una esquirla de metal mientras huía junto a su familia y vecinos de los bombardeos en Saná, la capital del país bajo control de los rebeldes huthis desde septiembre de 2014. Cuando le dieron el alta aún seguía dolorido y confundido con lo que le había pasado.

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Anwar volvió a clase, pero se convirtió en un niño reservado que no se relacionaba con sus compañeros ni participaba en las actividades. Pese a que el hospital le suministró una prótesis, esta pesaba demasiado, lo que le obligaba a usar muletas y reducía su movilidad.

Hace unos meses, en la vida de Anwar, que ya tiene 9 años, se cruzó Humanity & Inclusion (HI), una ONG especializada en trabajar con personas con discapacidad. Está recibiendo fisioterapia por parte de un especialista y le van a suministrar una prótesis acorde a su edad, lo cual ha insuflado en él nuevas esperanzas.

Además, Anwar está recibiendo apoyo psicológico por parte del equipo de HI. La terapia le ayuda a calmar su ansiedad y el saber que no es el único que ha sufrido amputaciones también le hace sentir mejor. Ahora, ya juega con otros niños de su edad, incluso al fútbol, y estudia duro. "Quiero ser médico", afirma rotundo. "Quiero ayudar a las personas con discapacidad y apoyar a mi familia", añade.

¿CÓMO VOY A VOLVER A MI VIDA NORMAL?

"Levantarse en una cama de hospital con una pierna menos es un completo shock para una persona que ya de por sí está traumatizada por la guerra", explica Pauling Falipou, experta en rehabilitación de HI. "A esto le sigue un periodo de ansiedad" ya que la nueva situación genera interrogantes: "¿Cómo voy a volver a mi vida normal? ¿Cómo voy a trabajar y alimentar a mi familia?", añade.

En algunos casos, según Falipou, "dejan de hablar y pierden toda fuerza de voluntad", por lo que requieren apoyo psicológico. Para que los pacientes se recuperen, subraya, también es fundamental que cuenten con "cierto nivel de motivación para que la rehabilitación sea efectiva", ya que si no se muestran receptivos es más improbable que realicen sus ejercicios, "que son exigentes y muchas veces dolorosos".

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Ayman al Mutawak es el fisioterapeuta de HI que ha trabajado con Anwar. Además del tratamiento manual básico a los pacientes, "también les enseñamos ejercicios que deberían hacer para restaurar la movilidad y preparar el muñón para una prótesis", cuenta.

Mientras llega la prótesis, también se suele suministrar a los pacientes muletas, sillas de ruedas a andadores, "lo que restaura parte de su movilidad y dignidad y desde el punto de vista psicológico supone una gran diferencia", añade Al Mutawak.

La atención postoperatoria era inexistente en Saná hasta que llegó HI, precisa. La ONG estableció un servicio de rehabilitación de emergencia y ha entrenado a más de 500 trabajadores sanitarios, evitando así que los pacientes pasen semanas sin moverse y pierdan tono muscular, entre otras cuestiones.

IMPORTANCIA DE LOS EJERCICIOS DE REHABILITACIÓN

Enseñar a las personas amputadas a realizar sus ejercicios de rehabilitación es otro de los puntos clave del trabajo de los fisioterapeutas de Humanity & Inclusion. "Les enseñamos a doblar su pierna para subir las escaleras o a realizar tareas rutinarias con su brazo como lavar, beber o vestirse ellos solos", indica.

Además, incide, "los pacientes tienen que entender el riesgo de discapacidad si no se hacen de forma adecuada los ejercicios de rehabilitación". En general, dichos ejercicios están asociados con tareas cotidianas que los pacientes tendrán que hacer cuando estén en sus casas.

"Intentamos darles toda la información posible en un breve espacio de tiempo para que sea más probable que realicen los ejercicios en casa y recuperen su plena movilidad e independencia", añade Al Mutawak, que reconoce que suele haber prisas por dar de alta a los pacientes ya que los hospitales están abarrotados y llegan nuevos pacientes a diario.

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A Yaser, de 12 años, un misil le sorprendió en el tejado de su casa, en Taiz, mientras hacía sus deberes junto a su padre. Cuando al día siguiente se despertó del coma en un hospital su padre había muerto, su casa había quedado destruida y a él le faltaba una pierna. Tras un mes hospitalizado, su madre se decidió a llevarle a Saná para seguir la rehabilitación que le había recomendado el equipo de HI.

"Yaser había perdido el gusto de la cosas, no hablaba, rechazaba cualquier contacto así que fue necesario ayudarle a restaurar su confianza y su deseo de vivir", recuerda el psicólogo que le trató en la capital.

"Le sacamos del aislamiento. Le dimos un bastón que le confirió mejor movilidad que las muletas que tenía y le incluimos en un grupo junto a otros niños de su edad que estaban en la misma situación y se estaban esforzando para volver a aprender a caminar", recuerda. "La posibilidad de una pierna artificial le dio la esperanza para convertirse de nuevo en un niño", añade.

Humanity & Inclusion había trabajado en Yemen desde principios de los años 2000 hasta 2012, bajo el nombre de Handicap International, y regresó al país en 2014. Desde entonces, ha suministrado 4.200 prótesis y órtesis y 21.000 artilugios para la movilidad como sillas de ruedas, muletas y andadores, además de 20.000 sesiones de rehabilitación y apoyo psicosocial.

"En los últimos cuatro años hemos ofrecido atención a 2.500 víctimas de todo tipo de armas explosivas, incluidas 300 víctimas de minas", señala Falipou, la experta en rehabilitación de la ONG, una cifra "muy alta" en comparación con otros países en los que trabaja HI. Según denuncia, las víctima de las minas colocadas principalmente para frenar el avance del enemigo "son casi exclusivamente civiles".