MADRID, 26 (EUROPA PRESS)
Estados Unidos ha felicitado a Irak por unas elecciones parlamentarias anticipadas "seguras" y ha mostrado su deseo de trabajar con el Gobierno que salga de las urnas para "fortalecer la alianza estratégica sobre los muchos intereses compartidos".
El portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Ned Price, ha indicado que las elecciones fueron "seguras, técnicamente sólidas y mayormente pacíficas" y ha agregado que supusieron "una oportunidad para los votantes iraquíes de determinar su futuro a través de un Gobierno que refleje su voluntad".
Así, ha expresado su deseo de trabajar con Bagdad para abordar diversos asuntos, incluida "la estabilidad y soberanía de Irak", el desarrollo económico, los esfuerzos contra la corrupción, la independencia energética, el clima y la protección de los Derechos Humanos.
"Nos unimos a la comunidad internacional a la hora de condenar las amenazas de violencia contra la Misión de Asistencia de Naciones Unidas para Irak (UNAMI), la Alta Comisión Electoral Independiente (IHEC) y otros iraquíes y pedimos a todas las partes que respeten el Estado de Derecho y la integridad del proceso electoral", ha remachado.
La IHEC iniciará el miércoles el recuento manual de votos en diversos colegios electorales en los que se habrían detectado irregularidades durante las elecciones del 10 de octubre, después de que los partidos proiraníes hayan rechazado los resultados y denunciado fraude.
Durante los últimos días se han registrado manifestaciones en Bagdad y otras ciudades de Irak para protestar contra los resultados --según los cuales el bloque encabezado por el destacado clérigo chií Muqtada al Sadr se hizo con la victoria--, después de que organizaciones proiraníes, incluida la Alianza Al Fatá, aseguraran que no los aceptarían.
Por su parte, el propio Al Sadr ha defendido este martes que "el próximo Gobierno deberá dar una vida confortable y digna a todos los ciudadanos, sin diferencias por su afiliación, al margen de los términos de necesidad" y ha resaltado que "esto será un preludio a la desaparición de muchos males sociales prohibidos".
"Esto requiere de la cooperación de la población con el Gobierno a la hora de aprobar las leyes", ha dicho, antes de apostar por "una reforma política". "Nuestra política futura es hacer frente con firmeza y según la ley a los ciudadanos que violen la legislación, incluido el mal uso de tuberías de agua y redes eléctricas", ha manifestado.
Asimismo, ha destacado que las autoridades actuarán contra los que "realicen disparos, corten calles durante celebraciones, difundan rumores falsos, inciten a las diferencias sectarias, acepten sobornos, ataquen a trabajadores educativos y médicos, eleven los precios, monopolicen o se incauten tierras do casas de minorías".
Al Sadr se ha comprometido además a hacer frente a "la extorsión, los secuestros, la violación del ayuno durante el Ramadán, el acoso, las agresiones sexuales, la violencia doméstica, el abuso de las drogas" y otros delitos y crímenes, según un mensaje publicado durante la jornada en su cuenta en la red social Twitter.
"Todo ello será para imponer la ley, primero sobre los funcionarios y luego sobre los ciudadanos, para que Irak sea un Irak libre de crímenes y pecados para que Dios esté contento con nosotros. La ley es la que gobierna, no los caprichos y los comportamientos de tipo personalista", ha zanjado.
Las parlamentarias, de carácter anticipado, fueron convocadas tras la grave crisis política en la que se vio sumido el país tras las masivas movilizaciones registradas en 2019, que forzaron la dimisión del Gobierno y la aprobación de una nueva legislación electoral.
Las protestas, que estallaron en octubre de 2019 y se saldaron con más de 550 muertos --según el balance oficial facilitado en julio de 2020--, supusieron una nueva muestra del desencanto de la población con la clase política ante los numerosos casos de corrupción, el mal estado de los servicios públicos y la crisis económica imperante en Irak.