WASHINGTON 1 Jun. (EP/AP) -
El presidente estadounidense, George W. Bush, declaró hoy que la legalización de millones de inmigrantes ilegales "no es una amnistía", por lo que pidió al Congreso que aprueba la nueva ley migratoria mediante un debate "razonado y respetuoso".
"Eso lo apreciaría mucho", manifestó Bush en un discurso ante la patronal estadounidense, el segundo que pronuncia sobre inmigración en las últimas dos semanas.
Miembros conservadores de la Cámara de Representantes han prometido oponerse tenazmente al proyecto del Senado de contemplar procedimientos para la legalización de parte de los 12 millones de inmigrantes ilegales que viven y trabajan en Estados Unidos.
Bush señaló que apreciaba "los profundos sentimientos" de estos congresistas de que ninguna persona que haya entrado en el país ilegalmente deba continuar viviendo y trabajando en Estados Unidos, pero calificó su posición de "equivocada y no realista".
"Existe una posición intermedia entre dar una vía automática para la ciudadanía a cada inmigrante ilegal y un programa que pida salir del país a cada uno de esos inmigrantes", indicó.
"Esa posición reconoce que hay diferencias entre un inmigrante ilegal que cruzó recientemente la frontera y otros que han trabajado aquí durante muchos años, que tienen una vivienda, una familia y carecen de antecedentes (delictivos)", agregó.
Por ello, Bush argumentó que "los inmigrantes ilegales que tienen raíces" en Estados Unidos y que desean quedarse en este país, "deberían pagar una significativa multa por violar la ley, pagar sus impuestos, aprender inglés y trabajar en un empleo durante varios años".
Valoró que a quienes cumplan estas condiciones se les debería "permitir solicitar la ciudadanía como a cualquier otro trabajador". Sin embargo, "la aprobación no será automática", explicó, sino que "tendrán que ponerse en la cola, detrás de quienes se sujetaron a las leyes y las cumplieron". "Eso no es amnistía", apostilló.
MANO DE OBRA BARATA
Bush hizo estas declaraciones ante la Cámara de Comercio estadounidense, una institución que está a favor de una reforma de las leyes migratorias debido a que, según los analistas, quiere la permanencia definitiva de los inmigrantes porque representan una mano de obra barata.
Sin embargo, la patronal está también preocupada por la verificación del estatus migratorio de un trabajador antes de darle empleo, una provisión que figura en los proyectos de ley del Senado y la Cámara de Representantes.
Bush garantizó a los empresarios que su Gobierno continuará con las mismas políticas económicas que permitieron un crecimiento del 3,5% del Producto Interior Bruto (PIB) el año pasado y de un 5,3% en el primer trimestre del año.
"Las pequeñas empresas están floreciendo, la productividad es alta, el ingreso personal es alto, la compra de viviendas está en su mayor nivel histórico... Y esperamos seguir manteniendo la economía en esa forma", prometió.
En su opinión, para que Estados Unidos siga siendo "el líder de la economía mundial", necesitará, entre otras cosas, una reforma migratoria. "Necesitamos un sistema de inmigración seguro, ordenado y justo", dijo.
Explicó que aún no se han concluido los acuerdos del Gobierno federal con los estados de California, Arizona, Nuevo México y Texas para la movilización de hasta 6.000 efectivos de la Guardia Nacional a la frontera con México para aliviar las labores de la patrulla fronteriza.
Por otra parte, Bush anunció un incremento de fondos para que las autoridades estatales y locales puedan también intervenir junto a dicha patrulla "en misiones policiales especiales" de seguridad fronteriza. No dio detalles, aunque se refería implícitamente a la búsqueda de inmigrantes ilegales que, después de ser detenidos, fueron liberados bajo juramento de palabra de comparecer ante los tribunales.
A pesar de que las autoridades han detenido y devuelto a sus países de origen a unos seis millones de inmigrantes ilegales en cinco años, Estados Unidos no tiene un "control total de la frontera (con México)", por lo que mostró la disposición de su Gobierno a "cambiar esa situación".
Asimismo, recordó su plan de crear "vallas de alta tecnología" en las áreas urbanas de la frontera, más caminos para el patrullaje fronterizo y "barreras en las áreas rurales". "Vamos a crear vallas virtuales que emplean detectores de movimientos y cámaras infrarrojas y vehículos aéreos no tripulados para detectar y evitar el cruce ilegal", finalizó.