WASHINGTON 2 Nov. (Reuters/EP) -
El Gobierno de Estados Unidos ha reaccionado con cautela al acuerdo alcanzado entre Siria y la Liga Árabe para poner fin a la violencia y ha advertido al Gobierno de Bashar al Assad de que Washington juzgará "acciones" y no "palabras".
"Siria ha hecho muchas promesas a la comunidad internacional en el pasado", ha dicho la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, que ha recordado que cualquier acuerdo debe contemplar "un proceso real de democratización" en el país asiático. "Es la base sobre la cual juzgaremos lo que se ha acordado", ha explicado en rueda de prensa.
Siria ha acordado con la Liga Árabe el fin de la violencia, la liberación de los detenidos desde el inicio de las protestas, la retirada de las fuerzas militares de las ciudades y zonas residenciales y el permiso para que observadores árabes y medios de comunicación puedan acceder al país.
"No vamos a juzgarles por sus palabras, vamos a juzgarles por sus acciones", ha indicado Nuland. Para la portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Damasco ha ofrecido dado hasta ahora "medios pasos" y adoptado "medidas parciales" en lugar de "pasos reales".
Nuland ha recordado que mientras este miércoles las autoridades sirias se comprometían a aceptar las propuestas del bloque regional, las calles de Siria volvían a ver nuevos episodios de violencia "a manos del régimen".
Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, ha vuelto a insistir en que Al Assad "ha perdido su legitimidad para gobernar y debería dimitir". Sobre las mediaciones internacionales, Carney ha señalado que Estados Unidos apoya cualquier "esfuerzo" que tenga por meta "convencer al régimen que deje de atacar a su propia población".