Archivo - El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken - Lenin Nolly/SOPA Images via ZUMA / DPA - Archivo
MADRID, 30 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Estados Unidos se ha mostrado "muy complacido" por el encuentro mantenido a última hora del martes por el ministro de Defensa de Israel, Benjamin Gantz, y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, antes de pedir avances hacia la estabilización.
"Estados Unidos está muy complacido por el hecho de que el ministro de Defensa, Benny Gantz, recibiera al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, en su vivienda en Israel", ha dicho el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.
Así, ha subrayado a través de un mensaje publicado en su cuenta en la red social Twitter que Washington "espera que las medidas de confianza discutidas den impulso para avanzar hacia una libertad, seguridad y prosperidad para palestinos e israelíes en 2022".
Tras el encuentro, Gantz anunció una serie de medidas por parte del Gobierno israelí, entre ellas la entrega de 100 millones de shekels (cerca de 28,5 millones de euros) de fondos recaudados por Israel en nombre de Ramala para recudir el déficit palestino, ante la crisis económica en la que se encuentran sumidos los Territorios Palestinos Ocupados.
Asimismo, dijo que legalizará el estatus de 9.500 palestinos y extranjeros que viven sin papeles en Cisjordania y Gaza, muchos de los cuales llegaron a los territorios para casarse con ciudadanos o ciudadanos palestinos, si bien Israel no reconoce esta unificación familiar.
Fuentes oficiales israelíes citadas por 'The Times of Israel' han agregado que Gantz ha trasladado a Abbas que se están sopesando medidas económicas, incluida la bajada de los impuestos por la compra de combustible y un programa piloto para permitir la entrega de mercancías en Cisjordania a través de la frontera con Jordania.
Por su parte, medios israelíes han indicado este jueves que Abbas habría alertado a Gantz de que los cambios al 'statu quo' de la Explanada de las Mezquitas lleven a un aumento "imparable" de la violencia, tras los últimos incidentes en la zona, conocida como Monte del Templo por los judíos.
Según las informaciones facilitadas por Canal 12 y Canal 13, Abbas dijo a Gantz que no respaldará un retorno a la violencia en Cisjordania "incluso si le ponen una pistola en la cabeza", si bien mostró su preocupación por la violencia en Jerusalén y la Explanada de las Mezquitas.
En este sentido, incidió en que los cambios sobre el 'statu quo' del lugar, gestionado por Jordania pero bajo control de seguridad israelí, podrían derivar en un aumento de la violencia, tal y como ha recogido el diario israelí 'The Times of Israel'.
La reunión, la primera que mantiene Abbas con un ministro israelí desde 2010, fue la segunda entre ambos desde la toma de posesión en junio del nuevo Gobierno encabezado por Naftali Bennett. Gantz y el presidente palestino ya se habían reunido previamente en Ramala.
Los últimos combates registrados este año en la Franja de Gaza estallaron después de que el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) lanzara proyectiles contra Jerusalén y sus alrededores después de varias advertencias por operaciones de las fuerzas de seguridad en la Explanada de las Mezquitas.
Las tensiones aumentaron el 9 de mayo, cuando las fuerzas israelíes irrumpieron nuevamente en el lugar y lanzaron gases lacrimógenos incluso en el interior de la mezquita de Al Aqsa, el tercer lugar más sagrado para los musulmanes, tras semanas de protestas por la orden de desalojo en el barrio de Sheij Jarrá.
En respuesta a los disparos de Hamás, Israel inició una campaña de bombardeos a la que las facciones palestinas han respondido incrementando sus disparo de cohetes. Los combates se saldaron con la muerte de 250 palestinos y doce personas fallecidas en Israel, así como más de 20 palestinos muertos a manos de las fuerzas de seguridad israelíes en Cisjordania.
Durante la jornada del miércoles, al menos tres palestinos resultaron heridos de bala, uno de ellos en estado crítico, durante una operación del Ejército israelí en el barrio de Kufr Aqab, en Jerusalén Este, según fuentes citadas por la agencia palestina de noticias WAFA.
Estas fuentes han indicado que el objetivo de la redada fue un bar en el barrio para arrestar a un sospechoso no identificado, lo que derivó en enfrentamientos en la zona entre los presentes y los militares, que finalmente detuvieron a dos personas.