HARARE 13 Nov. (Reuters/EP) -
Las élites vinculadas a la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), el partido del presidente Robert Mugabe, se han apropiado de diamantes valorados en 2.000 millones de dólares (casi 1.600 milones de euros) procedentes del yacimiento de Marange, según ha denunciado una organización canadiense vinculada al Proceso Kimberley. La empresa estatal minera ha rechazado categóricamente estas acusaciones.
Según el último informe de la organización Partnership Africa Canada, vinculada a la inicitava del Proceso Kimberley contra los llamados 'diamantes de sangre', las gemas procedentes de Marange únicamente han beneficiado a una élite bien relacionada con el poder y a los militares, que también han conseguido sus concesiones mineras.
El Proceso de Kimberley --un sistema de certificaciones para impedir que el comercio de diamantes contribuya a financiar guerras y abusos contra los Derechos Humanos-- ha certificado los diamantes de Marange. No obstante, las organizaciones de Derechos Humanos han denunciado graves abusos por parte de las autoridades en esta mina y la oposición a Mugabe ha expresado su preocupación de que los beneficios de los diamantes ayuden a financiar al ZANU-PF de cara a las elecciones de 2013.
"Las estimaciones más conservadoras sitúan el robo de productos de Marange en alrededor de 2.000 millones de dólares desde 2008", indica el informe, cuya publicación coincide con el inicio, ayer lunes, de una conferencia sobre diamantes en la ciudad zimbabuense de Victoria Falls.
El presidente de la empresa estatal Zimbabwe Mining Development Corporation (ZMDC), Goodwills Masimirembwa, ha rechazado estas acusaciones y ha declarado este martes a una cadena de radio que "algunas ONG intentan hacer descarrilar la venta de los diamantes de Zimbabue, pero no lo conseguirán". "¿Dónde se encuentran esos 2.000 millones?", se preguntó. "Lo que deben hacer es identificar a esos contrabandistas", añadió.
FRAUDE FISCAL, OCUPACIONES Y REPRESIÓN
Los beneficios de los diamantes han generado numerosos conflictos en el seno del actual gobierno de coalición, presidido por el veterano opositor y líder del Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), Morgan Tsvangirai.
El ministro de Finanzas, Tendai Biti, del MDC, ha acusado con frecuencia a los gestores de las minas de Marange de no declarar sus beneficios a Hacienda. ZMDC, que gestiona conjuntamente con varias empresas mineras el yacimiento de Marange, informó la semana pasada que Hacienda solo recibiría este año 150 millones de dólares procedentes de la mina, una cuarta parte respecto a los 600 millones que había proyectado Biti en los presupuestos para 2012.
La mina de Marange, a 400 kilómetros al este de Harare, ha generado una fuerte controversia después de que alrededor de 20.000 mineros a pequeña escala invadieran la zona en 2008 y fueran desalojado a la fuerza por el Ejército y la Policía. Las organizaciones de Derechos Humanos han denunciado la muerte de 200 personas durante la represión. El Gobierno de Zimbabue lo ha negado.