MADRID, 2 May. (EUROPA PRESS) -
El grupo terrorista Estado Islámico ha reivindicado la autoría del tiroteo indiscriminado perpetrado el martes en la localidad iraquí de Tarmiya, situada al norte de Bagdad, y que se saldó con la muerte de al menos ocho civiles.
Una fuente de los servicios de seguridad ha asegurado a la agencia Reuters que ocho personas desarmadas perdieron la vida en este ataque, mientras que Estado Islámico ha elevado a 22 los fallecidos. Según el grupo, todos ellos son miembros de las Fuerzas de Movilización Tribal, una milicia suní aliada del Gobierno.
La reivindicación de Estado Islámico ha coincidido con la difusión del balance de víctimas como consecuencia de la violencia registrada en Irak durante el mes de abril. Según la misión de la ONU en el país árabe (UNAMA), 68 civiles perdieron al vida y otros 22 resultaron heridos.
Las cifras reafirman el descenso en el número de incidentes violentos a raíz de que se expulsase en 2017 a Estado Islámico de sus principales bastiones. "Es una buena noticia, pero la mejor noticia llegará cuando Irak esté completamente de la amenaza del terrorismo y en paz", ha advertido el principal representante de Naciones Unidas, Jan Kubis, en un comunicado.