Actualizado 08/12/2021 23:46 CET

Estados Unidos sanciona a altos cargos de El Salvador por sus tratos con las pandillas

Archivo - Pintada contra Nayib Bukele en San Salvador, El Salvador
Archivo - Pintada contra Nayib Bukele en San Salvador, El Salvador - CAMILO FREEDMAN / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

Bukele cuestiona a Washington y dice que los contactos con las pandillas son "una mentira obvia"

 

   MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

 

   El Gobierno de Estados Unidos ha incluido este miércoles en su lista de sanciones al viceministro de Justicia de El Salvador, Osiris Luna Meza, y al director de Reconstrucción del Tejido Social de la Presidencia, Carlos Amílcar Marroquín Chica, por actos de corrupción vinculados, entre otras cosas, a los pactos sellados con las pandillas para reducir la delincuencia en el país centroamericano.

 

   El Departamento del Tesoro norteamericano ha considerado probado que el Gobierno de Nayib Bukele negoció con organizaciones criminales como la Mara Salvatrucha para reducir la delincuencia. Luna y Marroquín promovieron reuniones secretas con los líderes de las pandillas en las que se avaló el acceso a las cárceles de miembros de la banda en busca de una "tregua secreta".

 

   Las bandas recibieron incentivos económicos para reducir la criminalidad, una de las grandes prioridades de Bukele cuando llegó al poder, así como "privilegios" para los miembros que estaban presos y que van desde teléfonos móviles a prostitutas, informa el Departamento del Tesoro en un comunicado.

 

   Además, en el marco de estas negociaciones, las bandas pactaron respaldar al partido de Bukele, Nuevas Ideas, en las elecciones de 2020, en las que la formación gobernante obtuvo una clara victoria y se hizo con el control de la Asamblea Nacional. Según Washington, Luna también habría logrado apoyo para las medidas adoptadas por el Gobierno para contener la pandemia.

 

   Luna y Meza habrían malversado millones de dólares de fondos del sistema penitenciario y creado empleos cuyas nóminas terminaban prácticamente en su totalidad en sus propios bolsillos. Al viceministro también se le acusa de desviar y revender productos destinados  a la pandemia, en el marco de una trama en la que su madre, Alma Yanira Meza Olivares, que también ha sido sancionada este miércoles, habría hecho las veces de mediadora.

 

   No es la primera vez que la Administración de Joe Biden pone en el punto de mira a funcionarios o autoridades de El Salvador y, de hecho, Bukele no está en la lista de invitados de la Cumbre por la Democracia convocada para esta semana por el Gobierno de Estados Unidos, a pesar de que hay más de un centenar de gobiernos en ella.

 

   Bukele ha reaccionado a la imposición de sanciones y ha cuestionado los datos facilitados por Washington, incidiendo en que los supuestos contactos con las pandillas son "una mentira obvia".

 

   "¿Móviles y prostitutas en las cárceles? ¿Dinero a las pandillas? ¿Cuándo pasó eso? ¿No revisaron ni la fecha? ¿Cómo pueden poner una mentira tan obvia sin que nadie se la cuestione?", se ha preguntado el mandatario salvadoreño a través de su cuenta en la red social Twitter. "Hay vídeos, sí, pero de sus amigos haciendo eso. No nosotros. Ya ni disimulan", ha apostillado.

 

LA RELACIÓN CON EEUU

 

   En una serie de 'tuits' posterior, Bukele ha trasladado detalles sobre su relación con la ex encargada de Negocios de Estados Unidos en El Salvador, Jean Manes, que ejercía las funciones de embajadora interina antes de abandonar el país a finales de noviembre, lamentando que el Ejecutivo salvadoreño no daba "ninguna señal" de "tener interés" en la relación entre ambos países.

 

   El presidente salvadoreño ha asegurado que, en la última reunión que mantuvieron, Manes le pidió algunas cosas, como que la Asamblea Legislativa no reeligiera a Rodolfo Delgado como fiscal general. "Esta reunión fue antes del 16 de septiembre, cuando corté mi comunicación con ella. Desde entonces intentó contactar, pero sin éxito, por lo que su Gobierno decidió que era mejor que abandonara el país", ha agregado.

 

   Bukele ha compartido las respuestas que habría dado a las peticiones de Manes y ha resumido que las acciones del Gobierno salvadoreño contra la delincuencia "no tienen el respaldo del actual Gobierno de Estados Unidos". No obstante, el presidente ha revelado que se ha reunido con el nuevo encargado de Negocios estadounidense en El Salvador, Brendan O'Brien, a quien ha manifestado que "El Salvador seguía interesado en reparar la relación", por lo que le ofreció "toda la cooperación posible".

 

   "Le ofrecí colaborar en el combate al narcotráfico y la delincuencia y trabajar para reducir la migración forzada. Pero le recordé que nuestra independencia no está a la venta", ha zanjado Bukele.

 

   Los desencuentros entre Manes y el Gobierno de Bukele han sido recientes en los últimos meses. Manes ha denunciado que el país centroamericano vive un "declive en su democracia" desde el 1 de mayo, con la destitución de jueces de la Corte Suprema. Mientras, miembros del Gobierno, como el ministro de Trabajo, Rolando Castro, han arremetido contra la diplomática. Castro la acusó de "injerencia" y pidió a la Administración de Joe Biden que la "cambiara".

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