Los eurodiputados piden crear una comisión que vele por los valores de democracia y Estado de Derecho en todos los Estados miembros
ESTRASBURGO (FRANCIA), 3 (EUROPA PRESS)
El pleno del Parlamento Europeo ha dejado claro que Hungría debe cumplir los valores de libertad, dignidad humana, democracia, igualdad y el Estado de Derecho consagrados en el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea y sus autoridades deben poner remedio rápido a cualquier violación de los valores clave europeos en una resolución aprobada en sesión plenaria por 370 votos a favor, 249 en contra y 82 abstenciones tras debatir ayer la preocupación de los eurodiputados por los cambios promovidos en el marco de la Cuarta Enmienda constitucional húngara.
Los eurodiputados defienden que si el Gobierno húngaro fracasa al respecto los líderes de los grupos políticos y el presidente de la Eurocámara deben considerar solicitar a los Estados miembros que determinen si los cambios constitucionales en Hungría constituyen "un riesgo claro de violación seria" de los mismos de acuerdo con el artículo 7.1 del Tratado de la UE, que prevé la posibilidad de suspender a un país de su derecho de voto.
En este sentido, piden que el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, y los líderes de los grupos políticos "evalúen la pertinencia de recurrir a mecanismos previstos por el Tratado, incluido el artículo 7.1" si las respuestas de Hungría a las preocupaciones planteadas "parecen no cumplir" los valores de la UE. Si se invoca el artículo 7,1, conocida como "la bomba nuclear", los Estados miembros pueden determinar si existe un riesgo claro de violación seria de los valores de la UE.
En el texto aprobado, el pleno de la Eurocámara ha defendido la creación de un grupo de alto nivel para supervisar el cumplimiento de los valores de la UE en todos los Estados miembros, algo que el primer ministro húngaro Viktor Orban rechazó de plano en el debate al asegurar que "nunca" aceptará "la tutela política" desde Europa.
Los eurodiputados reclaman en este sentido la creación de un "mecanismo de Copenhague" para garantizar el cumplimiento de los valores comunes de la UE y garantizar la continuidad de los criterios fijados para los candidatos a la adhesión. Los criterios de Copenhague exigen que el país que aspira a entrar en la UE respete la democracia y los Derechos Humanos, tenga una economía de mercado y acepte el corpus legislativo europeo.
Y proponen que el mecanismo pueda tomar la forma de "una Comisión de Copenhague" o como grupo de alto nivel, que en todo caso deberá ser independiente de injerencias políticas y evitar el riesgo de dobles estándares en los Estados miembros, algo que reprochó ayer Orban.
Los eurodiputados han lamentado la falta de "transparencia, apertura, inclusividad y en última instancia la base consensual" en el proceso para elaborar y adoptar la Constitución en Hungría como se esperaría "en un proceso constituyente democrático moderno" y han deplorado que los cambios institucionales introducidos "han resultado en un debilitamiento claro del sistema de controles y equilibrios".
El responsable del caso húngaro en la Eurocámara, el eurodiputado verde portugués Rui Tavares, lamentó este martes en el debate previsto sobre Hungría en la Eurocámara que "los cambios constitucionales en Hungría han sido sistemáticos y en general han tenido una tendencia que se alejan de los valores de la UE consagrados en el artículo 2 del Tratado de la UE" y van en el sentido de concentrar el poder en el Gobierno.
El pleno de la Eurocámara ha recomendado a las autoridades húngaras entre otros que eliminen de la Constitución las disposiciones que ya han sido declaradas inconstitucionales por el Tribunal Constitucional del país, que reduzcan la utilización recurrente de las leyes cardinales, que pongan en marcha las recomendaciones de la Comisión de Venecia del Consejo de Europa y que garantice la mayor participación posible de todas las partes en el proceso constitucional, además de que garantice "plenamente" la independencia del sistema judicial.
Los eurodiputados también han reclamado en la resolución aprobada a Hungría que establezca procedimientos legalmente vinculantes para nombrar a los jefes de los medios de comunicación públicos y sus órganos reguladores.
Asimismo, le instan a "asumir finalmente sus responsabilidades hacia los sin hogar" y una definición más amplia de "la familia" y más esfuerzos para integrar a la comunidad gitana en el país.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, avisó ayer a Orban en el debate previo al voto de la resolución que el Ejecutivo comunitario "continuará garantizando que la ley fundamental de un Estado se haga compatible con la legislación europea donde sea necesario" y ha recordado que ya ha trasladado su "preocupación sobre la conformidad de la cuarta enmienda" de la Constitución en el país desde marzo "tanto con la legislación europea como con el principio del Estado de Derecho".
Barroso reiteró las preocupaciones del Ejecutivo comunitario por los artículos de la Constitución que conceden al presidente de la Oficina Nacional para la Judicatura el poder de transferir casos e introducen una cláusula sobre las sentencias del Tribunal de Justicia europeo que contemplan obligaciones de pago y en tercer lugar la limitación de publicar anuncios políticos en campaña electoral, especialmente en el caso de las próximas elecciones europeas.
El jefe del Ejecutivo comunitario confirmó que las autoridades húngaras "han ofrecido soluciones a las dos primeras" cuestiones problemáticas y confió en "encontrar una solución satisfactoria" al tercer problema planteado que limita los anuncios políticos en campaña para lo que "continúan los contactos".
Barroso ha recordado que la Comisión de Venecia confirmó el pasado 17 de junio sus "preocupaciones sobre la compatibilidad de la Cuarta Enmienda con el Estado de Derecho" y ha confiado en que el Gobierno húngaro aborde "plenamente" sus recomendaciones, al tiempo que ha dejado claro que "la Comisión ha tomado nota" del hecho de que la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa decidió el pasado 25 de junio "no abrir" un procedimiento de vigilancia reforzada sobre Hungría.