MADRID 30 May. (EUROPA PRESS) -
Al menos tres miembros de las fuerzas de seguridad de Irak han fallecido este miércoles en un enfrentamiento con hombres armados en la zona fronteriza con Siria, según ha informado la agencia iraquí de noticias NINA.
"Un enfrentamiento armado ha estallado entre guardias fronterizos pertenecientes al Ejército y hombres armados no identificados en el interior de territorio iraquí cerca de Siria. En el mismo ha muerto un teniente y dos agentes", han dicho fuentes de seguridad iraquíes.
En marzo, la Policía fronteriza iraquí puso en marcha en marcha "medidas de seguridad estrictas" en la frontera con Siria en los puestos fronterizos de Tenef y Walid, ubicados en la provincia de Anbar (oeste), para evitar la infiltración de hombres armados a raíz del recrudecimiento del conflicto en el país.
En los últimos meses, el Gobierno iraquí ha visto con creciente preocupación la expansión del conflicto en Siria a través de la frontera con varios enfrentamientos armados, así como el refuerzo del Estado Islámico de Irak, la rama de Al Qaeda en el país.
Una de las principales preocupaciones derivadas del conflicto en Siria para Bagdad es la presencia en el país del Frente al Nusra, una brigada que en abril juró fidelidad a Al Qaeda y que ya ha sido incluida por Estados Unidos en su lista de organizaciones terroristas.
Washington denunció en octubre que denunció que esta organización está intentando "secuestrar" la rebelión contra el Gobierno de Bashar al Assad en favor de los intereses de Al Qaeda en Irak (AQI).
A principios de marzo, AQI ejecutó un ataque armado contra un convoy en Anbar en el que murieron al menos 40 militares y funcionarios sirios y varios soldados iraquíes. Menos de 24 horas después del ataque, el Ejército iraquí lanzó un "ataque a gran escala" contra posiciones de la organización terrorista en la provincia.
Precisamente la provincia de Anbar ha sido el foco de numerosas manifestaciones protagonizadas por la comunidad suní en los últimos meses en protesta por lo que consideran discriminación del Gobierno contra ella.
Desde Irak se han infiltrado en Siria decenas de combatientes suníes y chiíes para combatir contra o del lado de las fuerzas de seguridad en el conflicto, incrementando los temores de que el mismo se pueda expandir más allá de las fronteras.