La filial de Al Qaeda arrebata a los rebeldes su último enclave en el noroeste de Siria

Combatientes rebeldes en Idlib
REUTERS / KHALIL ASHAWI - Archivo
Publicado 10/01/2019 13:38:26CET

BEIRUT, 10 Ene. (DPA/EP) -

El grupo Hayat Tahrir al Sham, liderado por la antigua filial de Al Qaeda en Siria, ha conseguido hacerse con el control de toda la provincia de Idlib, arrebatando a los rebeldes su último enclave en el noroeste de Siria gracias a un pacto firmado con los sublevados tras nueve días de intensos combates, según ha informado el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

El pacto cerrado por Hayat Tahrir al Sham y los rebeldes del Frente de Liberación Nacional, apoyados por Turquía, incluye un intercambio de prisioneros, según ha explicado la organización con sede en Londres y con una amplia red de activistas sobre el terreno.

"Administrativamente, podemos decir que todo Idlib está ahora bajo control de Hayat Tahrir al Sham", ha indicado el jefe del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, Rami Abdelrahman, en declaraciones a la DPA.

La provincia de Idlib, en el norte de Siria, es el último bastión bajo control sublevado en Siria. Abdulrahman ha contado que, en aplicación de este acuerdo, los rebeldes se quedarán solo en las localidades de Maaret al Numan y en la zona rural de Idlib y que se han comprometido a no combatir más contra el grupo liderado por la filial de Al Qaeda en Siria.

"En resumen, este acuerdo es un importante golpe a los rebeldes apoyados por Turquía en esta zona. Están ahora en una posición débil", ha asegurado.

Mohammed Rashid, portavoz del Frente de Liberación Nacional, ha confirmado el acuerdo y ha señalado que unos 1.000 combatientes de su grupo abandonarán la zona rural de Hama cercana a Idlib para desplazarse a la región de Afrin, en el norte de Siria.

Según un activista situado en Idlib, el acuerdo supone qu toda la provincia de Idlib y las zonas rural de Alepo, Hama y Latakia se quedan bajo control de Hayat Tahrir al Sham. En septiembre de 2018, Rusia y Turquía alcanzaron un acuerdo para crear una zona desmilitarizada en el enclave, una decisión que frenó una importante ofensiva gubernamental en la zona.

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