Filipinas.- Los rebeldes comunistas aseguran que no atacarán a ciudadanos holandeses

Actualizado 03/09/2007 1:24:25 CET

MANILA, 2 Sep. (EP/AP) -

El Partido Comunista de Filipinas (PCF) aseguró que no adoptará represalias contra ciudadanos holandeses a pesar de que el fundador del partido, José María Sison, fue detenido en Países Bajos, según explicó un portavoz de los insurgentes, Gregorio Rosal. Además, las autoridades holandesas han recomendado a sus ciudadanos no viajar a Filipinas.

Rosal afirmó que los holandeses "definitivamente no son el objetivo del Nuevo Ejército del Pueblo (NEP)" ni de las protestas por las protestas de Sison.

"Consideramos a los holandeses como amigos, no como enemigos. Invitamos a la gente holandesa a visitar el país, a ver la opresión y el sufrimiento del pueblo filipino y a unirse él en su resistencia", añadió Rosal.

Sison, de 68 años, fue detenido el martes en Utrecht, donde vive en el exilio desde hace veinte años, por ordenar, presuntamente, el asesinato de dos ex dirigentes comunistas en Manila. Un ex comandante del NEP, Rómulo Kintanar, fue asesinado en 2003, y otro dirigente rebelde, Arturo Tabara, murió al año siguiente, pero Sison ha negado estar detrás de estas muertes.

Argumentó, además, que abandonó la dirección del partido tras su primera detención en Filipinas, en 1977, cuando fue acusado de rebelión y abandonó el país tras ser liberado después de la deposición del dictador Ferdinand Marcos.

Ahora, según dijo, sólo ejerce como asesor político para la delegación rebelde en el proceso de paz, que tienen su base en Países Bajos. El Ejército filipino, sin embargo, le acusa de seguir al mando del PCF.