PARIS 27 Jul. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -
El Instituto de Alarma Sanitaria (INVS) francés anunció hoy que la ola de calor que afecta al país ha provocado 64 muertes durante el mes de julio. El director del organismo, Gilles Brucker, avisó de que es posible que el balance de fallecimientos pueda crecer en los próximos días, aunque las temperaturas deberían bajar este fin de semana.
Los más afectados por la canícula fueron ancianos de más de 75 años. Cuarenta de ellos no soportaron las temperaturas extremas de las últimas semanas. En total, 15 murieron por hipotermia y otros siete, por deshidratación.
Ocho de los muertos son obreros que trabajaban expuestos al sol, mientras otros tres sucumbieron mientras hacían deporte en horas de máximo calor. También un niño y dos mendigos fallecieron por la subida de los termómetros, un fenómeno que ha causado estragos y provocado muertes en toda Europa.
Las autoridades galas han pedido a la ciudadanía que mantengan una "vigilancia máxima", ya que los cuerpos pueden sufrir con 24 y 48 horas de retraso los efectos de haber estado sometidos a altas temperaturas.
De cara a colmar las deficiencias en personal de muchos establecimientos médicos y la huelga que mantienen desde el lunes los médicos de las clínicas privadas, el Gobierno ha pedido voluntarios entre el personal especializado (enfermeras, doctores, estudiantes de Medicina) para hacer frente a una posible afluencia desmedida de enfermos a los servicios de urgencia.