BEIRUT, 21 (Reuters/EP)
Las fuerzas del Gobierno sirio han atacado este jueves con artillería áreas controladas por rebeldes en el suroeste del país, en una pronunciada escalada del presidente Bashar al Assad, quien ha prometido recuperar el área que bordea Jordania y los Altos del Golán ocupados por Israel.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos ha informado de que 12.500 civiles habían huido de la ciudad de Busra al Hariri y áreas cercanas de la provincia de Deráa en los últimos dos días. Funcionarios rebeldes han dado versiones contradictorias de la escala del desplazamiento.
Una importante ofensiva del Gobierno en el sudoeste podría impulsar una escalada en la guerra. Estados Unidos ya ha advertido de que podría tomar "medidas firmes y apropiadas" en respuesta a las violaciones del Gobierno de un acuerdo de reducción de los ataques alcanzado el año pasado con Rusia para contener el conflicto en el suroeste.
El conflicto ha avanzado hacia esta parte del país desde que Al Assad, con ayuda crítica de sus aliados respaldados por Rusia e Irán, terminó con los últimos reductos de territorio controlados por los rebeldes cerca de Damasco y la ciudad de Homs.
Aunque ha prometido recuperar el área, una campaña militar para conseguirlo podría complicarse por intereses de Jordania e Israel, aliados de Estados Unidos, que están alarmados por el papel que Irán juega en Siria.
Las fuerzas del Gobierno sirio han desplegado artillería en las incursiones hasta el momento, pero ha habido pocos ataques aéreos. La potencia aérea ha sido crítica en ayudar a Al Assad a derrotar a los rebeldes en lugares como Alepo y Ghuta.
La agencia de noticias estatal siria SANA ha informado de que el Ejército estaba llevando adelante "ataques de artillería focalizados" en posiciones de los milicianos en las ciudades de Al Harak y Busra al Harir.
El coronel Nassim Abu Arra, comandante de las Fuerzas de la Juventud Sunna, un grupo rebelde, ha dicho que las fuerzas gubernamentales parecen pretender capturar Busra al Harir y los alrededores, donde se ha intensificado los disparos de artillería.
Abu Bakr al Hassan, portavoz de otro grupo rebelde, Jaish al Thawra, ha descrito los bombardeos en esa zona como intensos. "Los civiles tienen miedo de los bombardeos al azar sean el inicio de una campaña que el régimen y las milicias iraníes han estado planeando lanzar en el sur", ha declarado a Reuters.
Por su parte, Naciones Unidas está "preocupada por las informaciones de una escalada de la violencia en la provincia de Deraá", que está "poniendo en riesgo a civiles y desplazando a cientos de familias", ha señalado Jens Laerke, portavoz de la Oficina de Naciones Unidas de Coordinación de Asuntos Humanitarios en Ginebra.
EEUU DENUNCIA VIOLACIONES DEL ALTO EL FUEGO
Durante la jornada, la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, ha expresado la "profunda preocupación" por las operaciones y ha acusado a Damasco de "violar" la 'zona segura' pactada en el área.
"Estados Unidos sigue advirtiendo tanto al Gobierno ruso como al régimen de Al Assad de las graves repercusiones de estas violaciones y reclama que Rusia contenta a las fuerzas favorables al régimen de nuevas acciones en esta zona", ha dicho.
Asimismo, ha manifestado que el secretario de Estado, Mike Pompeo, resaltó durante la conversación que mantuvo el fin de semana con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, "lo esencial de un respeto mutuo a esta acuerdo y lo inaceptable de cualquier actividad unilateral por parte del régimen de Al Assad o de Rusia".
"Estados Unidos espera que todas las partes respeten el alto el fuego, protejan a la población civil y eviten ampliar el conflicto. Seguimos comprometidos con el mantenimiento de la estabilidad en la 'zona segura' en el suroeste y del alto el fuego", ha zanjado.
El Gobierno estadounidense ya advirtió la semana pasada de que responderá de forma "firme" a cualquier violación de la tregua por parte del Gobierno de Siria en la zona de distensión acordada en esta zona del país.
De esta forma, el Departamento de Estado instó al Gobierno ruso a utilizar su influencia militar y diplomática sobre las autoridades sirias para frenar los ataques y asegurar que se mantiene la tregua y no se producen ofensivas en la región.
Las autoridades estadounidenses destacaron que el acuerdo de alto el fuego y la delimitación de la zona de distensión tiene como objetivo lograr una disminución de la violencia, salvar vidas y crear condiciones para el retorno seguro de los desplazados a sus hogares.