MADRID, 7 Nov. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Libia ha anunciado este miércoles que dejará de pagar a los grupos rebeldes que participaron en la revolución contra el exlíder Muamar Gadafi en 2011 a partir del 31 de diciembre a menos que se integren en las fuerzas de seguridad del país.
Así, ha destacado que el anuncio se enmarca "en la decisión de las autoridades civiles y militares de acomodar a los rebeldes y desmantelar los grupos armados para proceder a su integración en el Ejército, la Policía o las instituciones civiles".
El Gobierno ha expresado su deseo de que "todo el mundo responda a este llamamiento" y de que "la población sea consciente del asunto y tome las medidas oportunas para resolver su situación", según un comunicado oficial.
Libia vive una gran inestabilidad desde la caída del Gobierno de Muamar Gadafi, el 23 de octubre de 2011, debido, sobre todo, a la negativa de las milicias que ayudaron a derrocarle a entregar las armas y unirse a las fuerzas regulares.
Para hacer frente a esta situación, el nuevo Gobierno ha reconocido a algunas milicias, que ha agrupado en la brigada Escudo de Libia bajo la supervisión de los ministerios de Interior y Defensa, pero otras siguen al margen de su autoridad.
En uno de los incidentes más grave, varios grupos de antiguos rebeldes asediaron los ministerios de Justicia y Exteriores durante casi dos semanas para reclamar que todos los ministerios fueran "limpiados" de funcionarios pertenecientes al Gobierno de Gadafi.