El Gobierno indio promete habilitar teléfonos en los centros de menores tras la violación de más de 30 niñas

Manifestación contra las violaciones en India
REUTERS / AMIT DAVE
Publicado 30/07/2018 20:30:44CET

NUEVA DELHI, 30 Jul. (Thomson Reuters Foundation/EP) -

El Gobierno de India ha prometido que habilitará teléfonos y líneas de atención específica en los centros de menores para prevenir abusos, después de que 34 niñas fueran violadas por sus supuestos cuidadores en una residencia pública del estado oriental de Bihar, un caso que ha conmocionado al gigante asiático.

El albergue de Bihar está cerrado desde el pasado mes de junio, cuando la Policía detuvo a diez personas, incluido el dueño, en el marco de una investigación que reveló que al menos 34 niñas habían sufrido abusos sexuales. La víctima más pequeña tenía 7 años.

Las niñas han declarado ante el juez del caso que eran drogadas y violadas con frecuencia. También han contado que era habitual que las torturaran, por ejemplo, haciéndolas pasar hambre u obligándolas a dormir desnudas. La prensa ha bautizado el lugar como "la casa de los horrores".

Miembros de la comisión de la mujer de Bihar que visitaron el centro de menores recientemente han explicado al 'Hindustan Times' que la cultura del miedo instaurada por los trabajadores impidió a las niñas buscar ayuda. "El miedo a ser castigadas si abrían la boca se impuso en cada una de ellas", ha dicho Nikki Hembran.

La ministra para Mujer e Infancia, Maneka Gandhi, se ha declarado "profundamente angustiada" por este caso y ha anunciado que el Gobierno pondrá teléfonos y carteles con el número de líneas de ayuda en estos centros para que los niños que sufran abusos puedan denunciarlo.

"Poner teléfonos y carteles no es suficiente porque estos niños están viviendo en una institución y saben que, si se quejan, la gente de dentro lo sabrá", ha considerado Anant Kumar Asthana, un abogado especializado en derechos de la infancia.

En su opinión, esta medida es "un claro ejemplo de lo patético que es el sistema" y ha instado a cambiarlo. "Estas instituciones son básicamente centros de detención donde los niños están encerrados (...) sin la suficiente protección", ha denunciado.

El Gobierno introdujo el año pasado la pena de muerte para quienes violaran a menores de hasta 12 años. Sin embargo, los abusos sexuales a menores persisten, sobre todo en estos lugares, a donde llegan cuando no tienen padres o estos son demasiado pobres para hacerse cargo de ellos.