Actualizado 12/04/2007 20:45 CET

El Gobierno iraquí otorgará cerca de 800 dólares en metálico a cada familia desplazada que quiera regresar a Bagdad

BAGDAD, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Ejecutivo iraquí otorgará cerca de un millón de dinares iraquíes, equivalentes a unos 800 dólares, a cada familia iraquí desplazada de la capital si éstas desean regresar a Bagdad, según informó hoy el Ministerio de Migración y Desplazados iraquí.

"El Ejecutivo aprobó la decisión esta semana en base a una petición del ministro de Migración y Desplazados y está en vigor desde ya", explicó el portavoz del Ministerio, Sattar Nawroz, a la agencia 'IRIN'.

"Únicamente las familias de Bagdad están cubiertas por esto (la medida) en el marco del nuevo plan de seguridad de Bagdad (Operación Imposición de la Ley). Comité conjuntos con los ministerios del Interior y de Exteriores han sido establecidos para hacer su seguimiento", incidió.

El portavoz cifró en cerca de 10.000 los ciudadanos iraquíes que han regresado a sus hogares desde que Estados Unidos impulsara una operación militar para devolver la seguridad a Bagdad el pasado 14 de febrero.

Asimismo, subrayó que alrededor de 500.000 personas se han visto desplazadas en el interior del país, huyendo de la violencia, desde el pasado febrero de 2006, de los cuales 180.000 han abandonado la capital. "Su regreso todavía está ligado a la garantía del Gobierno para asegurar la seguridad de estas familias y esperamos que esto funcione", explicó Nawroz.

Como parte de la operación para devolver la seguridad a Bagdad impulsada por fuerzas conjuntas estadounidenses e iraquíes, el Gobierno iraquí ordenó que aquellas personas que han ocupado las viviendas de personas o familias desplazadas cuenten con un plazo de 15 días para devolver las propiedades a sus dueños originarios, o de lo contrario, tendrán que probar, mediante documentos, la autorización para permanecer en las mismas.

No obstante, la tarea de devolver la seguridad a las calles bagdadíes es monumental, sobre todo porque en la actualidad el nivel de violencia en las calles todavía es significativo, según subrayan los analistas.

Tampoco se conoce el número de personas dispuestas a regresar a sus hogares, ni la confianza que la sociedad iraquí mantiene en su Gobierno para garantizar su seguridad frente a las milicias y los 'escuadrones de la muerte' si deciden volver a la capital.

"El Gobierno es incapaz de proteger sus edificios principales ni a cerca del 90 por ciento de las zonas de Bagdad. ¿Cómo puede ofrecer protección a miles de familias que han abandonado sus hogares? Tendría que poner un puesto de control del Ejército o de la Policía en cada calle", asegura el analista político en Bagdad Abbas Nasser al Ejam.

"Esto no funcionará. El Gobierno necesita atacar la raíz del problema que no es de índole militar, supone volver a unir a esta sociedad de nuevo junta y que renuncie a todas sus diferencias sectarias", concluyó el analista.