Publicado 15/06/2020 15:37:28 +02:00CET

El Gobierno de Líbano denuncia "una campaña organizada de sabotaje" tras las protestas contra la crisis económica

El primer ministro de Líbano, Hasán Diab
El primer ministro de Líbano, Hasán Diab - -/Dalati & Nohra/dpa - Archivo

MADRID, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Líbano, Hasán Diab, ha denunciado este lunes "una campaña organizada de sabotaje" tras las protestas de los últimos días contra la grave crisis en la que se encuentra sumido el país, después de que algunas de ellas hayan derivado en disturbios.

"No son protestas contra el hambre o la situación económica. Es una campaña organizada de sabotaje y debe haber una decisión decidida y firme para hacer frente a este creciente fenómeno", ha dicho, durante una reunión del Consejo de Defensa de Líbano.

Así, ha indicado que "aquellos que instigan, financian y organizan (las protestas) deben ser detenidos", antes de denunciar que "los matones están cometiendo delitos en las calles y destruyendo el país y sus instituciones mientras el Estado está de brazos cruzados".

"Lo que está pasando en el país es anormal. Está claro que hay una decisión interna o extranjera, quizá ambas, para alterar la paz civil y amenazar la estabilidad de la seguridad", ha argumentado Diab, según ha informado el portal libanés de noticias Naharnet.

En este sentido, el jefe del Ejecutivo ha manifestado que "lo que está ocurriendo tiene mensajes múltiples y alarmantes y ya no es aceptable que los responsables sean desconocidos".

Por su parte, el presidente libanés, Michel Aoun, ha defendido "acciones preventivas para arrestar a los que traman e instigan actos de vandalismo" y ha denunciado que algunos de estos incidentes "tuvieron tintes sectarios".

Aoun ha recalcado que estos incidentes, así como "los ataques sistemáticos contra las fuerzas militares y de seguridad", "ya no son aceptables y pueden derivar en ramificaciones peligrosas".

Por todo ello, el Consejo de Defensa ha indicado en un comunicado tras la reunión que se ha acordado "intensificar la coordinación y la cooperación entre las agencias de seguridad" para "evitar actos de sabotaje bajo el disfraz de demandas sociales legítimas".

El Ejecutivo libanés acordó el 12 de junio que el Banco Central "empiece inmediatamente a insuflar dólares al mercado" para hacer frente a la crisis económica y al desplome de la libanesa.

LAS PROTESTAS

Las protetas de los últimos días han derivado en diversos incidentes en la capital, Beirut, y la ciudad de Trípoli (norte), dos de los epicentros de las movilizaciones de los últimos meses contra el Ejecutivo.

Líbano está experimentando su peor crisis económica desde la guerra civil de 1975-90. En marzo, el país anunció la suspensión de pagos de eurobonos para salvaguardar las reservas de divisas imprescindibles para cubrir las importaciones básicas.

La posibilidad de una crisis alimentaria ha sido reconocida incluso por Diab, quien hace unas semanas aseguró que el país estaba al borde de esta situación y que muchas personas se quedarán pronto sin capacidad de comprar artículos de primera necesidad.

Las manifestaciones arrancaron a principios de octubre después de una caída de la moneda local por primera vez en las últimas dos décadas, pero el descontento se arrastraba desde julio, cuando el Parlamento aprobó un presupuesto de austeridad para hacer frente al déficit, que costó la dimisión del anterior primer ministro, Saad Hariri.

Diab ha hecho un llamamiento a Estados Unidos y a la Unión Europea para crear un fondo de emergencias para ayudar a que Oriente Próximo no sufra una grave crisis alimentaria, ya que, de lo contrario, el hambre podría provocar nuevos flujos de migrantes con destino a Europa y una mayor desestabilización en la región.

Asimismo, su Ejecutivo ha iniciado ya contactos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para un plan de rescate económico. Es la primera ocasión en que Líbano pide ayuda financiera al FMI y se prevé que el paquete de rescate incluya unas estrictas condiciones.

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