WASHINGTON 31 Ago. (EUROPA PRESS) -
Un grupo de 160 influyentes congresistas estadounidenses, críticos con la gestión del posible ataque contra Siria que está realizando el presidente Barack Obama, quieren obligarle a que someta la ofensiva a votación en el Congreso.
En una carta enviada esta semana a la Casa Blanca, 160 miembros de la Cámara de Representantes --de un total de 435--, entre los que se cuentan demócratas y republicanos, urgen a Obama a que "reciba una autorización del Congreso" antes de atacar Siria.
La Casa Blanca ha intensificado en las últimas 24 horas las reuniones con estos congresistas para evitar que bloqueen un potencial ataque inmediato contra objetivos militares del Gobierno sirio, en respuesta al perpetrado con armas químicas el 21 de agosto a las afueras de Damasco.
Esto se une a la creciente renuencia del Congreso a un ataque contra Siria, según la cadena CBS. Obama querría evitar una votación en el Congreso para evitar el caso británico, en el que el Parlamento ha rechazado atacar Siria, diputados conservadores incluidos, pese a la determinación del primer ministro, David Cameron.
En favor de la Casa Blanca juega el hecho de que el Congreso no reanudará su actividad hasta dentro de una semana y media. El líder demócrata en el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara, Elliot Engel, ha esgrimido este argumento contra la votación y apoya que Obama acuda al Congreso a posteriori.
En esta línea se han pronunciado otros altos cargos de los órganos de seguridad estadounidenses, como el presidente del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, el republicano Buck McKeon.
"El problema es que él (Obama) se ha dejado en evidencia a sí mismo y nos ha colocado en esto, de tal forma que si no actúa ahora, después de hacer tantas declaraciones, se convertirá en una amenaza sin fundamento para el resto del mundo", ha incidido McKeon.
Ocho de cada diez estadounidenses consideran que Obama debería contar con la aprobación del Congreso de Estados Unidos antes de iniciar una intervención militar en Siria, según una encuesta de la cadena NBC, en la cual un 50 por ciento de los consultados aceptaría un ataque contra el país árabe, siempre y cuando tuviera carácter limitado y no incluyera el despliegue de tropas.
En general, el sondeo muestra un rechazo a la gestión de Obama sobre el conflicto sirio y concluye que la mayoría de los estadounidenses considera que el supuesto ataque no beneficiará ni a Estados Unidos ni a la población siria. La consulta se realizó entre los días 28 y 29 de agosto, una semana después del presunto ataque químico de Damasco.