EL secretario general de la ONU, António Guterres - Europa Press/Contacto/Lev Radin
MADRID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha condenado este jueves la muerte del 'casco azul' de nacionalidad serbia de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) a causa de un ataque contra una posición de las tropas cerca de la localidad libanesa de Marjayún, en el sur del país, y ha reclamado que los responsables rindan cuentas por lo que ha dicho podría constituir un crimen de guerra.
El exdiplomático portugués ha condenado la muerte del sargento Milovan Jovanovic, que ha sido víctima de un ataque con proyectiles de mortero contra la posición de la FINUL "en el sector este de (sus) operaciones" en el sur de Líbano, en un comunicado en el que ha trasladado sus "más sinceras condolencias" a los seres queridos del militar y a las autoridades y pueblo serbios.
El ataque ha dejado asimismo dos heridos, dos 'cascos azules' de nacionalidad española que están recibiendo tratamiento en un centro médico de la FINUL y a quienes Guterres ha deseado una "pronta y completa" recuperación.
El secretario general de la ONU ha recordado que con Jovanovic ya son siete los miembros de la FINUL muertos desde el 2 de marzo --cuando el Ejército israelí y el partido-milicia chií Hezbolá retomaron sus combates tras la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán-- y ha reclamado que los ataques contra las tropas de pacificación "deben cesar".
"Constituyen graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario y de la resolución 1701 (2006) del Consejo de Seguridad, y pueden constituir crímenes de guerra", ha advertido, antes de pedir que se investigación "sin demora" todas las agresiones a los miembros de la FINUL. "Los responsables deben ser enjuiciados y rendir cuentas de manera efectiva", ha manifestado.
Guterres ha recordado a "todas las partes" que forma parte de sus obligaciones internacionales garantizar "en todo momento la seguridad del personal de Naciones Unidas y la inviolabilidad de los bienes y activos de la Organización" y les ha instado "una vez más a que respeten el cese de hostilidades" alcanzado a mediados de abril.
El suceso, del que el Ejército de Israel se ha desvinculado, tuvo lugar horas antes de que las delegaciones de Líbano e Israel pactaran la implementación un alto el fuego supeditado al cese total de los ataques por parte del grupo libanés y a la evacuación de todos sus miembros del sector al sur del río Litani, tras finalizar este miércoles en Washington una nueva ronda de negociaciones, auspiciada por Estados Unidos, e iniciada en la víspera.