Publicado 14/11/2019 14:12CET

HRW denuncia que las fuerzas iraquíes están atacando al personal médico que atiende a los manifestantes heridos

Ambulancia en Bagdad
Ambulancia en Bagdad - REUTERS / KHALID AL MOUSILY - Archivo

Asegura que los agentes han llegado a perseguir y disparar a médicos por atender a heridos en las protestas

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

Human Rights Watch (HRW) ha denunciado que las fuerzas de seguridad iraquíes han atacado al personal médico que está atendiendo a los manifestantes heridos en las protestas contra el Gobierno, llegando a disparar con munición real y gases lacrimógenos contra trabajadores médicos, tiendas de asistencia y ambulancias.

En un comunicado, la organización de defensa de los Derechos Humanos ha asegurado que los ataques de las fuerzas de seguridad iraquíes contra el personal médico han acabado con la vida de al menos un doctor. "Los médicos se han convertido en otra víctima del uso excesivo de la fuerza por parte del estado", ha asegurado la directora para Oriente Próximo de HRW, Sarah Leah Whitson.

Estos ataques, a su juicio, muestran "una completa falta de consideración" hacia la "necesidad primordial de garantizar que los trabajadores médicos puedan hacer su esencial trabajo".

HRW ha señalado que un médico de Bagdad le contó que ha visto en al menos cinco ocasiones desde el 25 de octubre a las fuerzas de seguridad lanzando gases lacrimógenos contra las ambulancias en la plaza de Tahrir y en tres puentes de la capital iraquí. Además, ha asegurado que el 25 de octubre los agentes utilizaron munición contra los manifestantes y alcanzaron a una ambulancia con sus disparos.

Un médico que estaba trabajando ese mismo día en una ambulancia ha relatado que vio a las fuerzas de seguridad lanzando gases lacrimógenos en dirección a su vehículo. "Algo me golpeó en el pecho. Era pesado pero no pude verlo porque la ambulancia estaba llena de humo. Todos en la ambulancia comenzamos a tener problemas para respirar", ha indicado.

Otro médico en la capital iraquí ha dicho que estaba con un equipo de 20 doctores trabajando en una tienda de asistencia a heridos en el puente de Ahrar el 5 de noviembre cuando las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra los manifestantes y varias balas impactaron en la tienda. Él y otro médico salieron corriendo del lugar y los agentes les dispararon y les persiguieron, deteniendo finalmente a dos médicos que, según su relato, siguen bajo custodia policial.

Otro doctor ha contado que las fuerzas de seguridad les dispararon a varios trabajadores médicos cuando estaban atendiendo a manifestantes heridos en un puente. "Cuando el doctor Abbas estaba trabajando, vi que le alcanzaba un disparo en la mano. El doctor Abbas levantó la mano para intentar muestras su abrigo de médico y entonces le dispararon en el cuello", ha señalado. El médico herido fue evacuado en un motocarro hasta una ambulancia, que le llevó a un hospital, donde finalmente murió.

HRW ha denunciado otro ataque contra personal sanitario el 9 de noviembre en el puente de Sinak, donde unos 40 policías destruyeron una tienda de asistencia sanitaria, las medicinas y los equipos sanitarios, y prendieron fuego a la instalación.

AMENAZA DE MUERTE A UN MÉDICO EN KERBALA

Dos médicos que trabajan fuera de Bagdad han asegurado a la ONG que las fuerzas de seguridad les han advertido de que no deben atender a los manifestantes heridos. Uno de ellos ha señalado que cuando estaba en Kerbala un representante del Gobierno le amenazó de muerte el 5 de noviembre. "Si no detienen sus actividades, la próxima advertencia será una bala en su cabeza", le aseguró, según su relato.

Tras denunciar otros casos de ataques contra el personal médico en el sur del país, en concreto en la ciudad de Nasiriya, la ONG ha recordado que los principios básicos de Naciones Unidas sobre el uso de la fuerza y las armas de fuego prohíben que las fuerzas de seguridad utilicen una fuerza excesiva contra manifestantes y establecen que hay que garantizar que se puede dar asistencia médica cuanto antes a los heridos por acciones de las fuerzas de seguridad.

"El Gobierno iraquí debería garantizar una investigación independiente sobre cada muerte a manos de las fuerzas de seguridad, con la ayuda de expertos internacionales en caso necesario", ha afirmado HRW, antes de hacer hincapié en que las autoridades deberían investigar las acusaciones contra las fuerzas de seguridad por tratar de impedir la asistencia sanitaria a los heridos.

"Los agentes de las fuerzas de seguridad responsables del uso de una fuerza letal excesiva o innecesaria, incluidos los altos mandos, deberían ser perseguidos o castigados como corresponde", ha subrayado. HRW ha reclamado a los países que dan apoyo militar a Irak que dejen de respaldar a unidades "implicadas en graves violaciones de los Derechos Humanos salvo que cesen los abusos y los responsables rindan cuentas".

"Los trabajadores médicos no deberían tener razones para temer por sus vidas cuando afrontan su heroico trabajo en unos entornos ya muy peligrosos", ha concluido Whitson.

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