Archivo - Llegada de refugiados ucranianos a Palanca, Moldavia - Michael Kappeler/dpa - Archivo
Según las investigaciones de la organización no gubernamental, se trata de una política de segregación hacia los refugiados gitanos. En un principio, estos refugiados estuvieron en el estadio Manej, en Chisinau, donde, según denunció el Centro Europeo para los Derechos de los Romaníes, las condiciones de vida eran "inadecuadas" y "pobres". Algunos centros han denegado aceptar refugiados gitanos con la excusa de que no había espacio disponible en las instalaciones y por falta de documentación necesaria, mientras que oficiales del gobierno han solicitado conocer la etnia "para evitar problemas".
El alcalde de Chisinau ha negado dicha medida política y el Gobierno moldavo no ha comentado las acusaciones. Human Rights Watch ha pedido a las autoridades que termine de "forma urgente" cualquier política, "ya sea oficial o extraoficial", para asegurar un acceso igualitario en los centros de recepción, el alojamiento y la ayuda humanitaria para todos los refugiados.
Desde que se inició la invasión de Ucrania por parte de las tropas rusas, más de 471.000 refugiados han cruzado la frontera a Moldavia. Este país, vecino de Ucrania, se encuentra entre los territorios que más refugiados han acogido como consecuencia de la guerra.