El ganador de las elecciones legislativas en Hungría, Péter Magyar - Europa Press/Contacto/Attila Husejnow
MADRID, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -
La ONG Human Rights Watch (HRW) ha instado este martes al próximo Gobierno húngaro, que dirigirá el conservador Péter Magyar tras lograr la mayoría cualificada y desbancar al primer ministro Viktor Orbán tras 16 años en el poder, a tomar medidas inmediatas para "restablecer los derechos fundamentales, desmantelar las leyes e instituciones abusivas y fortalecer las instituciones democráticas".
"El nuevo Gobierno de Hungría debería tomar medidas inmediatas para restablecer los derechos fundamentales, desmantelar las leyes e instituciones abusivas y fortalecer las instituciones democráticas, tras años de retroceso", ha alegado HRW en un comunicado en el que ha pedido al incipiente ejecutivo que demuestre "un claro compromiso con el restablecimiento de los derechos fundamentales y la reinstauración de las garantías democráticas, incluyendo el cumplimiento de las obligaciones internacionales y con la Unión Europea de Hungría".
Al hilo, la investigadora jefa de la ONG para Europa y Asia Central, Lydia Gall, ha subrayado que el nuevo gabinete "tiene una gran oportunidad para comenzar a abordar la crisis de derechos en Hungría mediante el restablecimiento del Estado de derecho y el fortalecimiento de las instituciones democráticas". "La pronta adopción de medidas para poner fin al gobierno por decreto enviaría una señal inmediata de que Hungría está dejando atrás años de erosión de los derechos", ha destacado.
Esta tarea bebe de la actuación del ejecutivo húngaro durante los últimos 16 años, bajo la coalición Fidesz-KDNP (Partido Popular Demócrata Cristiano) dirigida por Orbán, a la que Human Rights Watch ha acusado de "alimentar progresivamente una crisis de Derechos Humanos" con "cambios constitucionales y legislativos (que) han concentrado cada vez más el poder en el poder Ejecutivo, debilitado la independencia judicial y socavado los órganos de control independientes".
En este marco, la organización ha denunciado que "el gobierno anterior presionó a los medios de comunicación independientes y a la sociedad civil, restringió la libertad de reunión pacífica, estigmatizó a las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero (LGBT) mediante legislación discriminatoria y adoptó políticas que menoscababan los derechos de los migrantes, los solicitantes de asilo y las mujeres y niñas".
En consecuencia, HRW ha reclamado al futuro gabinete de Magyar que suspenda "de inmediato" la Oficina de Protección de la Soberanía y que derogue la ley que la creó, alegando que "tiene amplios poderes para investigar a periodistas, organizaciones de la sociedad civil y académicos que reciben financiación extranjera y presentarlos como amenazas a la soberanía de Hungría". Con estas competencias, la oficina "ha acosado repetidamente a organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación críticos con el Gobierno", ha denunciado la ONG.
Por ello, en su comunicado también reclama la retirada definitiva del proyecto de ley de Transparencia de la Vida Pública, que "permitiría a la Oficina de Protección de la Soberanía investigar y sancionar a grupos de la sociedad civil y medios de comunicación que reciban financiación extranjera, sometiéndolos a una supervisión financiera intrusiva".
Paralelamente, Human Rights Watch ha reivindicado la necesidad de que se ponga fin al uso prolongado de poderes de emergencia, "que han permitido a las autoridades gobernar por decreto durante largos periodos con una mínima supervisión parlamentaria". De hecho, ha señalado que, en la actualidad, rige en Hungría un doble estado de emergencia debido a la guerra en Ucrania y la migración masiva, pese a que el país "no es parte del conflicto ucraniano ni enfrenta una afluencia significativa de inmigrantes".
Asimismo, ha urgido al ejecutivo que liderará Magyar que modifique la ley de reuniones "para garantizar que las marchas del Orgullo y otras manifestaciones pacíficas no puedan ser prohibidas". "El Parlamento aprobó en 2025 leyes que se han utilizado para prohibir eventos relacionados con el Orgullo y restringir la expresión pública en materia de orientación sexual e identidad de género, alegando preocupaciones vagamente definidas sobre la 'protección infantil'", ha denunciado la organización.
Por último, Human Rights Watch ha pedido al nuevo gabinete un reacercamiento a las autoridades de la Unión Europea, incluyendo una rápida actuación "para cumplir con los objetivos del Estado de Derecho exigidos por la Comisión Europea" con reformas en materia de "independencia judicial, garantías anticorrupción y transparencia" que, además, "permitirían al país acceder a miles de millones de euros en fondos de la UE congelados debido a las reiteradas infracciones del derecho comunitario".
"El gobierno también debería reafirmar el compromiso de Hungría con la rendición de cuentas internacional mediante su adhesión a la Fiscalía Europea", ha proseguido HRW, que también ha pedido al ejecutivo entrante que apoye "la acción exterior de la UE para abordar las violaciones de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario", además de, ya fuera de Bruselas, la revocación de la retirada de Hungría del Tribunal Penal Internacional (TPI).
"Poner fin al gobierno por decreto, desmantelar las instituciones utilizadas para intimidar a los críticos, garantizar que el Orgullo y otras protestas pacíficas puedan celebrarse libremente, y acabar con los enjuiciamientos por motivos políticos demostraría que Hungría se toma en serio la reconstrucción de una gobernanza democrática basada en los derechos", ha incidido la investigadora Lydia Gall, que ha destacado que "la prueba de si el nuevo gobierno húngaro pretende reconstruir el respeto por los derechos y el Estado de Derecho serán las medidas concretas que adopte en sus primeras semanas y meses en el cargo".