SANÁ 8 Jul. (Reuters/EP) -
Combatientes del movimiento chií de los huthis han tomado una de las ciudades más importantes del norte de Yemen, Omran, este martes, tras una batalla que se ha saldado con al menos 200 muertos, según han confirmado fuentes de la ciudad.
La caída de Omran representa un duro golpe para el Gobierno del presidente yemení Abd-Rabbu Mansour Hadi en su intento de estabilizar un país que lleva alrededor de tres años enfangado en luchas internas después de la caída del anterior presidente.
Los rebeldes huthis, que toman el nombre de la tribu de su líder, han informado de que su lucha es contra los leales al partido islamista Islah, a los que consideran sus rivales, y que ellos no tienen intención de atacar la capital del país, Saná, situada al sur de Omran.
Autoridades locales y testigos de la batalla aseguran que los huthis han tomado la ciudad después de duros enfrentamientos que solo este martes han dejado 100 muertos y 150 heridos, sumándose estas cifras a las de jornadas anteriores que habían dejado más de 100 muertos. A pesar de haber tomado la ciudad las luchas continúan alrededor de un cuartel del Ejercito yemení.
"Justicia y derecho han prevalecido, los hijos privilegiados de Omran han prevalecido", ha declarado Mohammed Abdul-Salam, portavoz oficial de los huthis.
Los médicos, por su parte, han informado de que decenas de cuerpos se encuentran esparcidos por las calles junto a los escombros de las casas destruidas.
El conflicto enfrenta a las milicias de las tribus chiíes contra las fuerzas del Gobierno estatal y sus aliados suníes.
BASTIÓN TRIBAL SUNÍ
Omran ha sido, desde hace tiempo, la fortaleza de la tribu Bani al Ahmar, una de las más poderosas del país. Miembros de esta tribu ocupan grandes puestos en el clan suní del país y también en el partido suní Islah, además de puestos claves tanto en el Ejercito como el Gobierno del país. Hadi anunció hace poco que Omran era una línea roja y que no admitiría que cayese en manos de los huthis.
Esta última escalada de violencia viene tras la ruptura, el pasado 23 de junio, de la tregua que el movimiento chií había firmado con el Gobierno central. Los chiíes justifican este fin de la tregua por un avance de fuerzas leales al partido Islah en la provincia de Al Jouf, en el noreste de Yemen.
Este sábado fuerzas aéreas del Ejército de Yemen bombardearon posiciones huthis en Omran acabando con la vida de 74 huthis y 34 soldados del Ejército, según afirmaron fuentes medicas de la ciudad este domingo.
El portavoz huthi, Abdul-Salam, ha asegurado que su grupo ha dado un "doloroso golpe" a los que él llama las milicias "takfiri" en Omran, una palabra que se utiliza para referirse a los islamistas de la línea dura suní que los chiíes ven como herejes.
"La batalla fue rápida, más de lo que teníamos pensado, y la victoria, con la gracia de Dios, fue masiva", ha asegurado en un comunicado.
"Adiós Omran", ha sentenciado Kamal al Ba'adani, un alto funcionario del Ministerio de Gobierno Local de Saná. "Después de 50 años de gobierno republicano, han vuelto al imanato", agregó al Ba'adani refiriéndose al régimen chií que gobernaba el norte del país hasta 1962 y que según afirman algunas fuentes quieren volver a imponer los huthis.