Manifestaciones tras la muerte de Lorenzo Salgado Araújo a manos de agentes del ICE - Europa Press/Contacto/Matthew Guzman
MADRID 14 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) ha ordenado a sus agentes suspender las detenciones de vehículos durante operativos en todo el país tras dos muertes en menos de una semana en los estados de Maine y Texas.
La suspensión de estos controles afectaría a la mayoría de los casos, excepto a aquellos que involucren a delincuentes de alto riesgo. Se trata, no obstante, de una pausa temporal mientras los agentes reciben capacitación adicional para la detención en vehículos, según han informado fuentes policiales a la cadena CBS News.
El Departamento de Seguridad Nacional estadounidense informó de que el ciudadano colombiano Joan Sebastián Guerrero, de 26 años y quien se "encontraba ilegalmente en el país", intentó "huir" el lunes cuando agentes del ICE intentaron detenerlo en Biddeford, Maine.
"El vehículo intentó huir de la escena y, temiendo por la seguridad pública, un oficial disparó su arma. El conductor del vehículo fue alcanzado, y los servicios de emergencia fueron contactados de inmediato. Falleció debido a sus heridas", afirmó en un mensaje publicado en redes sociales.
No obstante, varias ONG apuntaron en la víspera que el hombre tenía un permiso de trabajo y "se le había asignado un número de Seguridad Social", e instaron a las autoridades a llevar a cabo "una investigación pronta, independiente y transparente", además de preservar todas las grabaciones de cámaras corporales y comunicaciones relacionadas con el incidente.
El Departamento de Seguridad Nacional informó el pasado miércoles de que un hombre mexicano había perdido la vida por un disparo tras un intento de detención por parte del ICE cuando conducía un vehículo en el estado de Texas. La Administración Trump identificó al hombre como Lorenzo Salgado Araújo, un "inmigrante indocumentado de México".
Con estas, ya son cinco las muertes a tiros ocasionada por agentes del ICE tras los casos de dos ciudadanos estadounidenses en el estado de Minnesota a principios de año --uno de ellos a manos de la Guardia Nacional-- en el marco de la gran operación antimigratoria impulsada por la Administración de Donald Trump.