MADRID 8 Jul. (EUROPA PRESS) -
El gran imán de Al Azhar, el imán Ahmed el Tayeb, ha amenazado con encerrarse si las fuerzas políticas no detienen el "baño de sangre" que está sufriendo Egipto y dialogan para poner fin a la crisis política abierta tras el golpe de Estado militar del pasado 3 de julio, ha informado el diario estatal 'Al Ahram'.
La más alta autoridad del mundo musulmán suní ha advertido de que comenzará un encierro en su casa si no se pone en marcha un proceso de reconciliación nacional, un periodo de transición de seis meses y la liberación de todos los presos políticos.
"Podría verme obligado a someterme a un encierro en mi casa hasta que todo el mundo asuma la responsabilidad de proteger la santidad de la sangre e impedir que el país caiga en una guerra civil", ha afirmado El Tayeb en un discurso retransmitido por la televisión oficial egipcia.
El llamamiento al diálogo del gran imán de Al Azhar llega horas después de que, según el balance oficial, 51 personas perdieran la vida en la madrugada de este lunes en enfrentamientos entre militares y seguidores del presidente depuesto, Mohamed Mursi, frente al cuartel general de la Guardia Republicana en El Cairo.
El Tayeb, que respaldó el pasado miércoles la hoja de ruta tras el golpe de Estado que acabó con el mandato de Mursi, ha subrayado que hay una serie de cuestiones que deben solucionarse para poner fin a la actual crisis política.
"Al Azhar llama a quienes están en el poder a abrir una investigación de forma urgente sobre el incidente ante el cuartel de la Guardia Republicana y hacer públicos sus resultados para que la verdad se conozca y se restablezca la calma", ha afirmado.
El gran imán de Al Azhar ha hecho hincapié en la necesidad de poner en marcha un periodo de transición política que no debe prolongarse más de seis meses. El Tayeb ha subrayado que debe haber una "transición democrática" que garantice la unidad del pueblo egipcio. Además, también ha reclamado la inmediata liberación de todos los prisioneros políticos y su vuelta "sanos y salvos" a sus hogares.
Desde el golpe de Estado del miércoles pasado, el presidente depuesto, Mohamed Mursi, se encuentra bajo custodia militar y varios de los miembros de su movimiento político, Hermanos Musulmanes, han sido detenidos.
Por último, el gran imán de Al Azhar ha solicitado la formación de un comité de reconciliación nacional que incluya a "todas las facciones" políticas para lograr un consenso sobre el futuro del país.