26 de febrero de 2020
 
Publicado 13/02/2020 17:40:35CET

Los incendios forestales en Nueva Gales del Sur, activos pero bajo control por primera vez en cinco meses

Imagen de los focos de incendio que persisten en el estado de Nueva Gales del Sur pero se encuentra ahora bajo control.
Imagen de los focos de incendio que persisten en el estado de Nueva Gales del Sur pero se encuentra ahora bajo control. - SERVICIO DE INCENDIOS FORESTALES

MADRID, 13 Feb. (EUROPA PRESS) -

Los incendios forestales registrados en el estado australiano de Nueva Gales del Sur, en el sureste del país, se encuentran activos pero bajo control por primera vez en cinco meses, según ha anunciado este jueves el Servicio de Incendios Forestales (RFS, por su siglas en inglés) del estado.

"En lo que ha sido una temporada de incendios traumática y agotadora, por primera vez podemos decir que los focos están controlados en Nueva Gales del Sur", ha indicado el subcomisionado del RFS Rob Rogers, que ha aseverado que "ha costado mucho trabajo por parte de los equipos de bomberos, los servicios de emergencias y las comunidades".

Así, ha manifestado que "tras lo que sido una devastadora temporada de incendios tanto para los residentes y bomberos que han sufrido tanto", los 24 incendios que quedan activos en la zona están ahora bajo control, "lo que supone una muy buena noticia".

Las fuertes lluvias e inundaciones registradas desde la semana pasada han ayudado a gestionar los incendios y han provocado que las presas de la ciudad de Sídney hayan alcanzado su máximo nivel desde abril de 2018, según informaciones del diario local 'The Sydney Morning Herald'.

"Los bomberos han trabajado muy duro, pero hubiera sido imposible sin la lluvia", ha afirmado el portavoz del RFS James Morris.

En el estado de Nueva Gales del Sur, cerca de 5,4 millones de hectáreas han sido calcinadas por los virulentos incendios durante la temporada. Al menos 25 personas han muerto como consecuencia del fuego, entre ellos seis bomberos, y 2.439 viviendas han sido destruidas.

En el momento más álgido de la crisis había unos 4.000 bomberos desplegados intentando controlar las llamas.

Tal y como ha explicado Morris a la agencia de noticias DPA, los incendios que quedan activos son "pequeños" por lo que es probable que "no se expandan". No obstante, ha destacado que los bomberos continúan revisando la zona para garantizar que los focos permanecen bajo control y se procede a su correcta extinción.

"Estamos extremadamente contentos. Es un gran alivio después de meses luchando contra las llamas", ha expresado Morris, que ha alertado de que "la temporada de incendios aún no ha terminado".

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