Investigadores de la ONU identifican a 160 miembros de Estado Islámico responsables de las masacres de yazidíes

Publicado 27/11/2019 4:51:59CET
Hallazgo de una fosa común con los cuerpos de yazidíes ejecutados por Estado Islámico en Sinyar (Irak)
Hallazgo de una fosa común con los cuerpos de yazidíes ejecutados por Estado Islámico en Sinyar (Irak) - REUTERS / ALAA AL-MARJANI - Archivo

Las víctimas están dispuestas a "revivir el infierno" para lograr que rindan cuentas

MADRID, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

El equipo especial de Naciones Unidas que investiga los crímenes cometidos por el grupo yihadista Estado Islámico ha afirmado este martes que las pesquisas han permitido identificar hasta ahora a 160 presuntos responsables de ataques contra la comunidad yazidí en el área iraquí de Sinyar.

En una comparecencia ante el Consejo de Seguridad, el jefe del Equipo de Investigación de la ONU para Promover la Rendición de Cuentas por los Crímenes Cometidos por Estado Islámico (UNITAD), Karim Asad Ahmad Khan, ha indicado que este grupo de personas son los "objetivos primarios de investigación".

"Todas las comunidades, ya sean chabaquíes, chiíes, cristianas, turcomanas o yazidíes, han sufrido la brutalidad y los actos inmorales de Estado Islámico y sus voces deben ser escuchadas en nuestros esfuerzos para hacer que los responsables rindan cuentas", ha señalado.

Así, ha incidido en que "las experiencias y necesidades de los supervivientes de los crímenes de Estado Islámico y las familias de las víctimas están firmemente en el centro de la misión de la UNITAD", antes de manifestar que existe una "responsabilidad" de "honrar su fortaleza y cumplir la promesa" de llevar a los responsables ante la Justicia.

Khan ha hecho referencia a su visita la semana pasada a un campamento de desplazados internos en la localidad de Dohuk y ha destacado la "lección de humildad" que supuso para él "la inconmensurable fuerza de las mujeres y niñas" con las que habló.

"Pese a sufrir secuestros, esclavitud y un tratamiento inenarrable, estaban dispuestas a volver a esos recuerdos para ayudar a lograr que los responsables de abusos rindan cuentas", ha dicho. "Estaban dispuestas a revivir el infierno en la Tierra", ha agregado.

Por otra parte, ha aplaudido el "ejemplar" apoyo del Gobierno iraquí a los trabajos de la UNITAD y ha apuntado que "terceros países" están colaborando en las investigaciones. "Varios estados han indicado que este apoyo podría ser valioso para apoyar sus procedimientos judiciales en sus respectivos países", ha argüido.

MAYOR IMPLICACIÓN INTERNACIONAL

Khan ha hecho además hincapié en la necesidad de que haya una mayor implicación de la comunidad internacional. "La reciente renovación de nuestro mandato representa una reafirmación de este Consejo de que no es suficiente que condenemos la barbarie y depravación de Estado Islámico", ha dicho.

"Para dar respuestas a los supervivientes, debemos garantizar que los individuos responsables de estos crímenes rinden cuentas personalmente", ha reiterado el jefe de la UNITAD.

En esta línea se ha expresado el representante de Irak ante el Consejo, Mohamed Husein Bahr al Ulum, quien ha aplaudido la renovación del mandato del equipo investigador y ha resaltado que Bagdad necesita un apoyo internacional en materia de reconstrucción, procedimientos contra responsables de crímenes de guerra y evitar nuevos ataques.

"Los responsables deben ser llevados ante la Justicia iraquí. Debemos pasar página lo antes posible", ha argumentado, antes de indicar que los trabajos de investigación deben llevarse a cabo respetando la soberanía del país y su jurisdicción sobre crímenes cometidos en su territorio.

"VOLUNTAD DE DIOS"

Ante el Consejo de Seguridad de la ONU ha comparecido por videoconferencia Kachi Amo Saló, un yazidí residente en Sinyar que sobrevivió a las matanzas en la ciudad de Kocho, situada durante días por los yihadistas antes de llevar a cabo su masacre.

"Sobreviví por voluntad de Dios para ser testigo", ha dicho, antes de describir que logró escapar de un montón de cadáveres entre los que estaban tres de sus hermanos, así como primos y sobrinos.

Su madrastra fue también ejecutada junto a 70 mujeres que fueron fusiladas o quemadas vivas, mientras que su esposa y sus hijas fueron convertidas en esclavas y vendidas. Asimismo, su hija de tres meses murió de hambre y sed.

"Aún puedo escuchar a mi esposa y mis hijas gritando cuando los miembros del grupo terrorista Estado Islámico se las llevaron", ha relatado, antes de dar las gracias a la ONU por crear la UNITAD y darle mandato para investigar los crímenes de los yihadistas.

"El significado de esto no se limita a la comunidad yazidí, si no a muchas comunidades que se han visto afectadas por los crímenes de Estado Islámico en todo Irak", ha destacado Saló, quien ha pedido a la UNITAD que siga escuchando las vivencias personales de las víctimas y sus familiares.

LAS INVESTIGACIONES

La UNITAD inició en marzo los trabajos de exhumación de cadáveres en fosas comunes halladas en la localidad de Kocho. "Las pruebas sugieren que cientos de residentes de Kocho (...) fueron asesinados por combatientes de Estado Islámico en agosto de 2014, mientras que más de 700 mujeres y niños fueron secuestrados", dijo entonces el equipo.

Así, subrayó que "se cree que las mujeres y niñas mayores de nueve años fueron forzadas a situaciones de esclavitud sexual, en las que sufrieron un gran número de violaciones, mientras que los niños mayores de siete años fueron reclutados de manera forzosa y se les obligó a combatir en las filas de Estado Islámico".

Los yihadistas asesinaron y secuestraron a más de 9.000 miembros de la comunidad yazidí, en lo que Naciones Unidas ha descrito como una campaña de genocidio contra ella. Líderes de la comunidad han señalado que cerca de 3.000 personas siguen desaparecidas.

Entre las supervivientes de las matanzas en Kocho figura la activista Nadia Murad, ganadora del Premio Nobel de la Paz, quien recientemente abogó por unos "Juicios de Nuremberg" para los yihadistas detenidos.

Murad, quien fue secuestrada en 2014 por los yihadistas y convertida en esclava sexual, logró huir y se ha convertido en una de las principales voces de la comunidad yazidí en su denuncia contra las atrocidades cometidas por el grupo yihadista.

LA COMUNIDAD YAZIDÍ

La comunidad yazidí ha quedado dispersada en varios campamentos de desplazados en Irak, principalmente en la región semiautónoma del Kurdistán iraquí, desde que los yihadistas irrumpieron en 2014 en las que eran sus tierras ancestrales en el país.

La comunidad contaba con cerca de medio millón de miembros antes de 2014, de los cuales unos 300.000 viven en la actualidad en los citados campamentos. La zona de Sinyar, escenario de una disputa entre el Gobierno y las autoridades kurdas y que acoge a varios grupos armados kurdos, aún no ha sido reconstruida.

El yazidismo es una religión minoritaria que se remonta al año 2.000 a.C. y que tiene sus orígenes en el zoroastrismo, es decir, se basa en las enseñanzas del profeta y reformador iraní Zoroastro.

Los miembros de la comunidad creen en los siete ángeles en cuyas manos Dios confió los asuntos del mundo. Pero, para ellos, el más importante es el conocido como Melek Taus, también llamado el Ángel Pavo Real, que tanto para cristianos como musulmanes representa al diablo, Lucifer o Satanás, por lo que también los yihadistas les consideraban 'adoradores del diablo'.

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