BAGDAD 17 Abr. (EP/AP) -
Los expertos han confirmado la autenticidad de la firma de Sadam Husein en varios documentos que le vinculan con la matanza de chiíes de Dujail a principios de los años ochenta, según aseguró hoy la acusación en la nueva sesión del juicio contra el ex presidente iraquí y otros siete altos responsables de su régimen, a la que ha asistido el propio Sadam.
El informe elaborado por expertos grafólogos señala que la firma del documento en el que se aprueban las retribuciones a varios agentes de la Inteligencia implicados en los hechos corresponde a Sadam Husein. En una sesión anterior, Sadam Husein se negó a confirmar o denegar que la firma fuera suya. Algunos de los procesados aseguraron que estas firmas o las de otros documentos eran falsas.
Inmediatamente después de que se presentase el informe, la defensa anunció que rechazaba las conclusiones de los expertos. "Refutamos todos los detalles del informe", afirmó el jefe del equipo de defensa, Jalil al-Dulaimi.
"Reclamamos el nombramiento de otros expertos que no sean empleados del Ministerio del Interior", declaró otro abogado, Jamis al-Obaidi. "Reclamamos expertos internacionales con experiencia internacional, excepto que procedan de Irán, por su obvia hostilidad contra los árabes y contra el Islam", añadió.
Tras la presentación del informe, el juez aplazó la vista hasta el próximo miércoles, para que los expertos puedan analizar otros documentos.
Sadam Husein y el resto de procesados asistieron en silencio a la sesión de hoy. Todos ellos están acusados de la muerte de 148 chiíes y de encarcelamientos y torturas contra otros durante las represalias del Gobierno por un intento de asesinato contra el ex presidente en 1982 en Dujail, una localidad mayoritariamente chií. En caso de ser declarados culpables podrían ser condenados a muerte.
El informe confirma la autenticidad de las firmas de Sadam Husein y de otro destacado procesado, el ex jefe de la agencia de Inteligencia --Mujabarat-- y medio hermano de Sadam, Barzan Ibrahim. El informe revela que Sadam y Ibrahim se negaron a aportar muestras de sus respectivas firmas para su comparación con las de los documentos, pero los expertos pudieron acceder a sus rúbricas estampadas en otros documentos no relacionados con el caso.
La firma de Ibrahim figuraría en varios documentos relacionados con la matanza, según el informe. Entre éstos destaca un memorándum en el que se solicitan las retribuciones para seis agentes de Mujabarat implicados en los hechos de Dujail, que fueron aprobadas posteriormente por Sadam Husein. Otro documento muestra una relación de familias de Dujail cuyas granjas fueron saqueadas en represalia por el intento de magnicidio.
Los procesados han insistido en que su actuación en los hechos fue legal, porque fue una respuesta a un intento de asesinato contra Saddam Husein mientras atravesaba Dujail el 8 de julio de 1982.
La acusación intenta demostrar que el régimen no se limitó a castigar a los responsables del atentado y actuó contra toda la ciudad. Para ello, ha presentado documentos de inteligencia y de otras fuentes correspondientes a aquella época en las que se demostraría que familias enteras --incluidos niños y mujeres-- fueron detenidas y encarceladas durante años sin juicio. Asimismo, varios menores --incluido un niño de once años de edad-- figurarían entre los 148 chiíes condenados a muerte por el atentado.
Varios vecinos de Dujail, incluidas varias mujeres, han asegurado ante el tribunal que fueron torturados con picanas eléctricas y golpeados durante su encarcelamiento.