PARIS 12 Oct. (Del corresponsal de EUROPA PRESS, Javier Gómez Muñoz) -
El cámara francés Fred Nérac, desaparecido en 2003 en Irak cuando cubría el conflicto para la cadena británica ITN, habría sido asesinado por miembros de la resistencia iraquí, ex militantes del partido Baas de Sadam Hussein, y no muerto accidentalmente en un fuego cruzado entre americanos e iraquíes, como sostienen las autoridades francesas. El Gobierno galo estaría en posesión de un informe de la inteligencia danesa, desde finales de 2004, que confirma este asesinato a sangre fría. Según publica en 'Le Figaro' el periodista y ex rehén en Irak Georges Malbrunot, el Ministerio de Exteriores galo habría comunicado conscientemente una versión falsa a la viuda de Nérac para no enemistarse con los cabecillas de la resistencia iraquí. El Ejecutivo aseguró a los allegados del periodista que éste falleció en un fuego cruzado entre soldados americanos e insurgentes iraquíes a finales de 2005, un año después de recibir el informe danés. Exteriores no aportó pruebas tangibles. Sin embargo, dicho informa relata cómo fue cómo el jefe del partido Baas en Al Zoubeir, miembro de la tribu suní Al Saadoun, condujo a un cementerio de la zona a Nérac, de 43 años, "donde fue ejecutado, antes de ser enterrado e incinerado". Los militares daneses aportan testimonios de otros miembros del partido Baas, explican que la acreditación de periodista de Nérac fue encontrada en los escombros del edificio donde fue interrogado y aseguran que dicho cabecilla de la resistencia fue visto en los días posteriores conduciendo el 4x4 con el que Nérac se desplazaba en Irak. El asesino de Nérac, según el informe, "vive en el sur de Irak, aunque intenta para inadvertido". "Probablemente hubo órdenes para mantener la opacidad en torno a esta desaparición. Se trata de no enfrentarse con antiguos 'baasistas' que constituyen hoy el núcleo esencial de la guerrilla", juzga bajo anonimato un diplomático en 'Le Figaro'. El embajador galo en Irak hasta septiembre de 2005, Claude Losguardi, aseguró sin embargo a este diario que no cree "en la tesis del asesinato".