BAGDAD 17 Oct. (EP/AP) -
El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki ha presionado a los responsables de la Embajada estadounidense en las últimas reuniones que ha mantenido con ellos para que se acelere la salida de la empresa de seguridad estadounidense Blackwater de Irak, informó hoy un asesor del primer ministro que habló bajo condición de anonimato.
Al Maliki desea que la empresa se retire incluso antes de que transcurra el plazo de seis meses que se le ha fijado. Su consejero aseguró que Washington ha comunicado a Al Maliki que no le pueden dar una respuesta hasta que el FBI concluya su investigación del caso.
También indicó que la Oficina del primer ministro está preparando el borrador de una ley que derogaría el Decreto 17, propuesto en 2004 por el director de la Coalición de Autoridad Provisional en Irak, L. Paul Bremer. Ese decreto deja fuera de las competencias de las legislación iraquí a las compañías de seguridad privadas.
El FBI comenzó el pasado sábado a interrogar a los supervivientes y los testigos del incidente ocurrido el 16 de septiembre, cuando varios guardias de Blackwater presuntamente abrieron fuego sin haber sido atacados previamente y mataron a 17 civiles iraquíes.
Además, el Departamento de Estado ha mandado varios equipos a Irak que se están ocupando de averiguar qué es lo que ocurrió exactamente. Al parecer, el responsable de esta investigación, Patrick Kennedy, está evaluando si se deben seguir usando los servicios de Blackwater.