El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi - Europa Press/Contacto/Iranian Foreign Ministry
MADRID, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -
El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha pedido este jueves al secretario general de la ONU, António Guterres, que "condene inequívocamente los actos terroristas cometidos" en las manifestaciones de las últimas semanas, a pesar de que, según organizaciones de Derechos Humanos, han muerto más de 3.400 personas por la represión de las fuerzas de seguridad.
Durante una llamada telefónica, Araqchi le ha trasladado a Guterres la "seria expectativa del Gobierno y del pueblo" de Irán de que tanto él como el Consejo de Seguridad de la ONU se pronuncien en este sentido tanto por "los actos terroristas" durante los disturbios como por "las declaraciones intervencionistas" de Estados Unidos contra el país centroasiático.
El jefe de la diplomacia iraní ha explicado que los "recientes acontecimientos comentaron con concentraciones pacíficas sobre reivindicaciones económicas" pero que "derivaron en violencia con la intervención de elementos terroristas", viéndose implicados "directamente el régimen sionista en el armamento y organización", así como "el apoyo de Estados Unidos".
"También se ha referido a los atroces crímenes cometidos contra las fuerzas de seguridad y la ciudadanía, con la muerte de niños y mujeres, quema de personas, ataques a hospitales, numerosas ambulancias y camiones de bomberos, la destrucción de mezquitas y centros culturales", ha recriminado, según reza un comunicado publicado por su oficina.
Araqchi, que ha considerado que "estas acciones son un ejemplo de terrorismo" comparable a Estado Islámico, ha considerado "engañosa" la decisión de Washington de celebrar una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU con el pretexto de abordar los ocurrido en Irán, alegando que es él mismo el "responsable de la muerte de miles de iraníes mediante la imposición de crueles sanciones" y por los bombardeos que lanzó junto a Israel en junio de 2025.
Por último, ha enfatizado el compromiso de su Gobierno con la "defensa de los Derechos Humanos de sus ciudadanos, incluido el derecho de reunión pacífica, así como el compromiso inherente de proteger a su pueblo y garantizar el orden público y la seguridad nacional".
"Quienes tienen un largo historial de violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos y son cómplices del régimen sionista en el genocidio de palestinos carecen de credibilidad y de la capacidad para fingir compasión por los iraníes", ha concluido el ministro de Exteriores.