Italia.- Sigue la tensión en el Gobierno Prodi a pesar de superar ayer una peligrosa votación en el Senado

Europa Press Internacional
Actualizado: viernes, 7 diciembre 2007 19:18

ROMA, 7 Dic. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno) -

Sigue la tensión en el seno de la coalición de centro-izquierda que actualmente forma Gobierno en Italia -'La Unión'--, a pesar de que ayer lograra superar una decisiva votación en el Senado, con sólo 160 votos a favor y 158 votos en contra.

Se trataba de la votación final en el Senado sobre un polémico paquete de medidas de seguridad, que, entre otras cosas, prevé la expulsión de los extranjeros comunitarios considerados peligrosos.

El Ejecutivo decidió someterlo a un voto de confianza después de comprobar las dificultades para aprobarla. Sin embargo, al final se salvó por los pelos y estuvo a punto de desembocar en una nueva crisis de Gobierno.

Entre los disidentes de la 'Unión' figuraban el senador Franco Turigliatto (izquierda radical), que votó en contra por considerar xenófobos algunos de los puntos del proyecto, y la senadora católica Paola Binetti (Partido Democrático), quien no estaba de acuerdo con un artículo del proyecto introducido a última hora para combatir la homofobia.

Ante esta perspectiva, el ministro encargado de las relaciones con el Parlamento, Vannino Chiti, se comprometió a eliminar este último punto del proyecto durante su discusión en la Cámara de los Diputados.

A pesar de ello, la tensión se prolongó también durante el día de hoy, sobre todo, después de que el ministro de Justicia, Clemente Mastella, vaticinara una nueva crisis si los partidos de la izquierda radical insisten en mantener este artículo.

Por su parte, el ministro de Infraestructuras, Antonio Di Pietro, advirtió que "guste o no", después del voto de ayer "la mayoría política ya no existe" y "de esto hay que tomar nota", declaraciones parecidas a las que hizo hace unos días el líder de Refundación Comunista y presidente de la Cámara de los Diputados, Fausto Bertinotti, y que le costaron no pocas críticas dentro de su misma coalición.

El único que trató de quitar hierro al asunto fue el ministro de Exteriores, Massimo D'Alema, quien consideró que "todos los días se habla de ultimátum". "Habrá habido un penultimátum, pero yo no lo he leído", bromeó.

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