ROMA 25 Sep. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno) -
El debate sobre la ley de reproducción asistida ha regresado a los foros de discusión italianos después de que el Tribunal de Cagliari, en Cerdeña, reconociera a una pareja el derecho a examinar el embrión que habían congelado para analizar si padece una enfermedad hereditaria antes de implantarlo en el útero de la madre.
Los padres del niño-probeta son portadores de talasemia, un tipo de anemia hereditaria y quieren cerciorarse de que su futuro hijo no padecerá esta enfermedad, por lo que han pedido a los médicos que realicen el diagnóstico preimplanto.
Sin embargo, la decisión del tribunal sardo choca con las leyes italianas, que prohíben este tipo de análisis impidiendo el diagnóstico de los embriones fecundados de modo artificial --de los que sólo se pueden generar tres-- para comprobar sus condiciones de salud.
Por su parte, el secretario general de la Conferencia Episcopal Italiana, Giuseppe Betori, consideró hoy "muy extraño" que un juez haya decidido "prescindir de una ley así como de una sentencia del Tribunal Constitucional" que en el pasado ya había confirmado la imposibilidad de realizar este tipo de diagnóstico.
La ley italiana sobre la fecundación artificial es una de las más restrictivas de Europa y ya fue objeto de debate en 2005, año en que se convocó un referéndum para modificarla y ampliarla y que finalmente fracasó debido a un elevado abstencionismo en las urnas.