El jefe de DDHH de la ONU acusa a "todas las partes" de la guerra en Sudán de violar el Derecho Internacional

Volker Turk alerta del uso de drones y de la violencia sexual en un conflicto que "esconde una compleja red de intereses"

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos, Volker Turk
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos, Volker Turk - Europa Press/Contacto/Bianca Otero
Europa Press Internacional
Publicado: jueves, 16 abril 2026 4:58

MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos, Volker Turk, ha afirmado este miércoles que "todas las partes" de la guerra en Sudán "han perpetrado graves violaciones y abusos del Derecho Internacional", incluidos "crímenes de lesa humanidad", en su discurso en la tercera Conferencia Internacional sobre Sudán, celebrada este miércoles en Berlín y que ha reunido a los principales países occidentales junto a la Unión Africana.

"El seguimiento y la documentación realizados por mi equipo sobre el terreno indican que todas las partes han perpetrado graves violaciones y abusos del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario", ha alertado Turk, aseverando que en algunos casos, se podría tratar de "crímenes de lesa humanidad".

En este sentido, ha advertido del "uso de armas explosivas de amplio impacto en zonas pobladas", que causan "daños indiscriminados", y se ha mostrado especialmente alarmado por "el drástico aumento del uso de drones en los últimos meses, con un impacto devastador en la población civil". "Los ataques con drones fueron responsables de tres cuartas partes de las muertes de civiles que documentamos en los primeros tres meses de este año", ha detallado Turk.

Por otra parte, el jefe de Derechos Humanos de la ONU ha declarado que "el uso de la violencia sexual como arma de guerra ha alcanzado niveles sin precedentes", con crímenes como "violaciones, violaciones grupales y otras formas de violencia sexual", siendo utilizadas "por todas las partes para aterrorizar a comunidades enteras y obligarlas a huir".

Mientras, "la sociedad sudanesa se encuentra cada vez más militarizada, incluso mediante la movilización y el armamento de civiles y el reclutamiento de niños", un proceso que, según Turk, se da al tiempo que ambos bandos del conflicto bélico "continúan su represión contra el espacio cívico, acosando y deteniendo a defensores de Derechos Humanos, abogados y periodistas".

"Los ciclos de violencia se extienden y se intensifican por todo Sudán. La población civil es blanco de asesinatos en masa, ejecuciones sumarias, violaciones generalizadas, secuestros para obtener rescate y desplazamientos forzados", ha subrayado, alertando sobre "atrocidades (que) siguen el mismo patrón: son el resultado de decisiones deliberadas alimentadas por la impunidad". "Cuando los crímenes obtienen victoria en el campo de batalla y no se castigan, se repiten", ha acrecentado.

RECLAMA MEDIDAS CONCRETAS Y PIDE CORTAR EL FLUJO DE ARMAS

Por ello, ha insistido en que las señales de alerta son claras, algo sobre lo que la Comisión que dirige ha "dado la voz de alarma repetidamente". "Pero no se nos ha escuchado", ha lamentado antes de reclamar a los asistentes de la conferencia que el evento pueda "producir resultados". "Necesitamos una acción conjunta urgente para que los responsables rindan cuentas", ha reivindicado, alegando que "esa es la única manera de poner fin a la violencia y prevenir nuevas atrocidades".

"Con este fin, mi Oficina ha propuesto un conjunto de medidas de fomento de la confianza basadas en los Derechos Humanos que refuerzan la rendición de cuentas como un componente esencial de cualquier camino hacia la paz", ha expuesto Turk, afirmando haber compartido las citadas directrices "con las partes en conflicto, los Estados Miembros clave y otros actores".

Por ello, ha instado "a todos a que las implementen", argumentando que "están diseñadas para reducir los daños a la población civil, proteger a los grupos vulnerables, salvaguardar la infraestructura esencial y garantizar la libertad de circulación", así como "para prevenir y responder a la violencia sexual relacionada con el conflicto".

Por otra parte, el jefe de Derechos Humanos de Naciones Unidas también ha resaltado que "detrás de la destrucción en Sudán se esconde una compleja red de intereses estratégicos y económicos, y enormes ganancias", en un contexto en el que "las partes en conflicto están explotando el oro, el ganado y la goma arábiga del país para financiar su guerra", mientras que "potencias externas proporcionan sistemas de armas avanzados y financiamiento, al tiempo que promueven sus propios intereses".

En consecuencia, ha instado "a todos los países a que garanticen el pleno cumplimiento del embargo de armas en Darfur y a que pongan fin a la transferencia de armas que se utilizan con manifiesta indiferencia hacia la obligación de proteger a la población civil" y ha urgido la remisión de "toda la situación en Sudán al Tribunal Penal Internacional (TPI)".

"Todas las personas con influencia tienen el deber de actuar contra quienes, como individuos, países o empresas, se benefician de la destrucción", ha apostillado.

Turk se ha manifestado así ante los asistentes de la Conferencia Internacional sobre Sudán, un acto tachado por el Ministerio de Exteriores sudanés de "inaceptable" y "colonialista", alegando que "ignora las perspectivas presentadas por el Estado". El evento ha conseguido recaudar un total de 1.300 millones de euros para paliar la catástrofe humanitaria que arrastra el país cuando cumple tres años de conflicto civil.

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