Archivo - Un cartel de apoyo al salvadoreño Kilmar Ábrego García - Europa Press/Contacto/Sue Dorfman - Archivo
MADRID 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
Una jueza federal ha determinado que Kilmar Ábrego García, el migrante salvadoreño que fue deportado a El Salvador en uno de los casos más representativos de la dura política migratoria del presidente Donald Trump, no puede ser detenido nuevamente en medio de los intentos de la administración para deportarle a terceros países.
La jueza del estado de Maryland Paula Xinis ha señalado que no hay "base legal" para que los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) detengan de nuevo a Ábrego García y que permanezca en prisión hasta que se haga efectivo su proceso de deportación, puesto que su expulsión del país no parece inminente, según ha recogido la cadena CNN.
La Administración Trump puede apelar la decisión ante un tribunal federal de apelaciones, con sede en Richmond. La misma jueza ya determinó el pasado mes de diciembre que Ábrego García debía ser liberado ante la ausencia de una orden de expulsión.
No obstante, el migrante se encuentra bajo estrictas condiciones de libertad, entre ellas no viajar fuera de Maryland sin el permiso de los tribunales o salir de su domicilio, salvo para ir a trabajar, a la iglesia o ver a un profesional médico.
Tras regresar a Estados Unidos después de ser deportado por un "error administrativo" a El Salvador, Ábrego fue acusado por tráfico de personas ante un tribunal de Nashville, en el estado de Tennessee, donde fue arrestado en 2022 durante un control de tráfico en el que transportaba a nueve personas indocumentadas.
Según los fiscales, Ábrego García transportó a personas indocumentadas en Estados Unidos en más de 100 viajes entre Texas, Maryland y otros estados. El salvadoreño ha sido acusado de tener vínculos con el grupo criminal Mara Salvatrucha, si bien se declaró no culpable de dichos cargos.
El migrante salvadoreño fue deportado en un primer momento a mediados de marzo y recluido en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador --impulsado por el presidente Nayib Bukele-- si bien la Justicia ordenó su retorno a Estados Unidos al considerar que se trataba de un error administrativo. Desde entonces, las autoridades han tratado de expulsarle hacia terceros países.